domingo, 29 de mayo de 2011

Rescate aprobado para Portugal. Comentarios sobre la deuda griega

La Unión Europea considera que el rescate de Portugal será, tras el de Grecia e Irlanda, el último de un país de la eurozona y frenará contagio de la crisis de deuda a España Los mercados han reaccionado muy positivamente a la petición portuguesa de asistencia financiera, tras la reunión de ministros de Economía de la eurozona en la que se ha definido el rescate de Portugal. La opinión predominante es que este paso protege a las tres economías más débiles de la eurozona y ayuda a evitar un contagio más amplio.
Portugal se convierte en el tercer país de la zona euro que recibe asistencia financiera tras Grecia (110.000 millones de euros) e Irlanda (85.000 millones). Para el caso de Portugal, los ministros de economía de la Eurozona aprobaron 78.000 millones de euros durante tres años para ese país con el propósito de ayudarle a hacer frente a su crisis de deuda y a salvaguardar la estabilidad en la Eurozona y en la UE en su conjunto. El rescate de Portugal incluirá un paquete de 12.000 millones de euros para recapitalizar el sector bancario. La UE y el FMI quieren que los bancos portugueses alcancen un nivel de capital básico del 9% a finales de este año y del 10% en 2012.

Es de destacar que este ajuste provocará una contracción económica del 2,2% este año y del 1,8% en 2012, mientras que la tasa de desempleo podría llegar hasta el 13%. Pese a ello, el nivel de deuda pública seguirá aumentando hasta el 107% del PIB, según las previsiones de la Comisión.
De los 78.000 millones de euros, 52.000 millones corresponden a los europeos y 26.000 al FMI, que cobrará un tipo de interés por su tramo de entre el 4,25% y el 5,25%. El precio que cobrará la UE no se ha hecho público pero estará por encima del 5,5%, según opiniones autorizadas. España avalará alrededor de 3.247 millones de euros del préstamo a Portugal.

Como contrapartida de la ayuda, Portugal se compromete a un fuerte programa de ajuste para rebajar el déficit al 3% en 2013. El plan incluye la congelación del sueldo de los funcionarios hasta 2013, la reducción de las pensiones más altas y de las prestaciones por desempleo, recortes en sanidad y educación, disminución del número de ayuntamientos, paralización de grandes obras públicas y privatización de empresas como las energéticas EDP y REN o la aerolínea TAP.

También, las autoridades portuguesas se comprometen a exhortar a los inversores privados a mantener su exposición global de forma voluntaria, según han anunciado los ministros en un comunicado. Se trata de que los bancos participen también en el rescate, aunque sea voluntariamente, tal y como había exigido Finlandia, el país que más se resistió a este tipo de asistencia financiera.
Respecto de la situación griega, los ministros de Finanzas del euro han adelantado que Grecia deberá hacer esfuerzos adicionales de ajuste y reformas si quiere beneficiarse de una mejora del rescate que le fue concedido en mayo del año pasado. Debe recordarse que Grecia había anunciado privatizar numerosos bienes y empresas estatales con el objetivo de recaudar unos 50.000 millones de euros en los próximos años
No obstante deberá trabajarse sobre la base de un plan complementario, de nuevas medidas a adoptar en Grecia. Consideran que hace falta un compromiso muy claro del Gobierno griego. Sobre esa base, el FMI y la UE podrían trabajar para reforzar aún más las soluciones. Pero lo primero, es estar seguros que el Gobierno griego pueda acercar un programa complementario
Según las previsiones económicas de Bruselas, el déficit griego se situará en el 9,5% del PBI este año y en el 9,3% en 2012, frente al 7,6% y 6,5% exigido en el plan de ajuste. La deuda griega podría llegar hasta el 166% del PBI en 2012. La Unión Europea analiza pedir a los bancos y a las aseguradoras que participen en este segundo plan de rescate de Grecia para evitar que sean los países de la eurozona los que tengan que asumir toda la carga de la nueva ayuda, según han explicado a Europa Press fuentes europeas. Los Gobiernos europeos quieren que las entidades financieras comunitarias, incluyendo las griegas, prorroguen el plazo de devolución de los préstamos concedidos a Atenas y compren los bonos griegos emitidos durante el periodo que dure el segundo rescate.

El modelo a seguir sería el de la denominada Iniciativa de Viena, el programa de apoyo para los bancos en crisis de los países del centro y el este de Europa aprobado en 2008. El plan incluía un gran paquete de ayudas de la UE y el Banco Mundial. A cambio, los bancos europeos se comprometieron a mantener su exposición a los países del este, recapitalizar sus filiales y prorrogar los plazos de pago si fuera necesario.

Asimismo, la UE estudia solicitar a Atenas que avale el segundo plan de rescate poniendo como garantía bienes públicos o los ingresos que vaya a lograr con las privatizaciones. Los primeros detalles del plan se harán públicos durante las primeras semanas de junio para contener las especulaciones sobre una posible reestructuración de la deuda y el programa podría aprobarse en septiembre u octubre.

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