sábado, 14 de mayo de 2011

El Sumo Pontífice Benedicto XVI dicta normas con respecto al lavado de dinero

El decreto de Benedicto XVI para la lucha contra el lavado de dinero, está vigente, según ya lo había anunciado el Vaticano. El objetivo del decreto fue "prevenir y luchar contra el blanqueo de dinero proveniente de actividades relacionadas con el crimen organizado y la financiación del terrorismo”. La promulgación de las nuevas disposiciones "revisten un significado moral y pastoral de largo alcance", afirmó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, quien había resumido la medida con tres palabras: "transparencia, honestidad y responsabilidad".

Dentro de esas disposiciones el Papa Benedicto XVI crea la Autoridad para la Información Financiera, un organismo especial para combatir el lavado de dinero y vigilar las operaciones financieras de la Santa Sede. La autoridad de control vigilará, en este aspecto, a todas las operaciones de todas sus entidades así como la aplicación de las normas europeas antifraude. Con la promulgación por parte del Papa Benedicto XVI de las normas contra el lavado de dinero, se cumplía un paso decisivo para la transparencia de sus transacciones económicas, objeto de acusaciones y sospechas.

La estructura legal comentada, trata de evitar aquellos errores que tan fácilmente “se convierten en motivo de escándalo para la opinión pública y para los fieles”, recordando uno de los mayores casos político-financieros de la posguerra, tras la quiebra en 1982 del que fuera el mayor banco de Italia: el Banco Ambrosiano, donde el Vaticano era un accionista importante.
El decreto contiene una serie de disposiciones para el respeto de los acuerdos firmados en el 2009 entre el Vaticano y la Unión Europea. La aplicación de las nuevas disposiciones y la creación de una "Autoridad para la Información Financiera" permiten al Vaticano entrar en la lista de Estados que respetarán las normas para la lucha contra el lavado de dinero. Italia había abierto una investigación judicial contra directivos del Instituto de las Obras religiosas (IOR).
Debemos destacar que al mismo tiempo, las normas cubren a todas las actividades económicas de la Santa Sede, incluso los Museos Vaticanos y la entidad que administra su patrimonio inmobiliario. La autoridad del Vaticano mantendrá contactos con autoridades de otros países y gozará de “total independencia”. “Se trata de una realidad nueva” recalcó el vocero del Papa, a través de la cual los organismos de la Institución “serán menos vulnerables al riesgo constante que, inevitablemente, se corre cuando se maneja dinero”. "La Santa Sede aprueba el compromiso de la comunidad internacional" y "quiere hacer suyas las reglas de las que se ha dotado para prevenir y combatir" esos fenómenos, manifestó el Papa. Agreguemos que con el nuevo marco legal, el Vaticano podrá acuñar un mayor número de monedas en euros con el rostro del Papa, hasta ahora destinados a los coleccionistas. A partir del 2011 podrán ser intercambiados en las plazas europeas.

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