Nuestro mercado de capitales ha perdido terreno en comparación con otros mercados de la región, como Brasil y Chile. La escasa relevancia del mercado de capitales local hace necesario una revisión sobre este importante mecanismo de financiación. El perfil de este mercado debería conciliarse con el crecimiento sostenido del país conforme a las referencias que se brindan, tanto por organismos oficiales como privados. Por lo tanto un objetivo importante será proponer un conjunto de acciones para revertir tales circunstancias y comenzar a gozar los beneficios de un importante mercado de capitales que trabaje a favor de los sectores tanto privados como públicos.
Particularmente, hoy no se tienen inversiones de magnitud y de largo aliento por muchos motivos pero, uno de ellos sin duda es el de los bajos incentivos existentes para financiar el largo plazo. Pero sin condiciones económicas y jurídicas generales favorables a la inversión de riesgo no existirán posibilidades ciertas de desarrollo de ese mercado. Sin duda, la macroeconomía tiene su peso porque por ejemplo: control de la inflación, tipo de cambio que asegure la competitividad externa del país, seguridad jurídica e incentivos fiscales para la producción y el trabajo serán ingredientes adecuados y necesarios para el desarrollo del mercado de capitales del país.
Los mercados de capitales ponen al alcance de los inversores una gran variedad de instrumentos financieros, también denominados valores negociables, cada uno con características particulares y diferentes relaciones de riesgo y rentabilidad. Estos instrumentos son la forma en la que se materializa el financiamiento que obtienen las empresas y el sector público (los oferentes) mediante su adquisición por parte de los inversores (demandantes). La emisión de los valores negociables requiere un control de legalidad y veracidad de la información aportada por el emisor, para obtener la autorización de la “oferta pública”. Este proceso está claramente definido en el art. 16 de la ley 17.811 que establece: “se considera oferta pública la invitación que se hace a personas en general o a sectores o grupos determinados para realizar cualquier acto jurídico con titulos valores…”
La clasificación de valores negociables, en una breve consideración, serían: a) valores negociables de renta fija o de renta variables: conforme a las características de su flujo de fondos, b) según quien es el emisor: emitidos por el sector privado (grandes empresas o emisores Pymes) o por el sector público (gobierno nacional, provincial o municipal, y c) según la forma cómo se estructura la emisión.
Para mencionar algunos casos de valores que se negocian conforme a lo expuesto anteriormente tenemos: títulos, Letras y Notas del BCRA; obligaciones negociables, valores de corto plazo y cheques de pago diferido; acciones, certificados de depósitos argentinos (CEDEARs), certificados de valores (CEVAs), fideicomisos financieros, Fondos comunes de inversión, etc.
También diremos que desde hace varias décadas, los países se relacionan cada vez más a través del intercambio de bienes y servicios (la economía real) y de la actividad propia de los mercados financieros. En este contexto, la creciente internacionalización de los mercados de capitales les permiten a las empresas captar recursos adicionales a los que obtendrían en sus mercados de origen, y a los inversores acceder a mayores posibilidades de inversión y diversificación de sus portafolios.
Lo expuesto anteriormente permite apreciar la gran cantidad de posibilidades que puede tener el inversor, pero todo debe ajustarse a reglas estrictas para que no se presenten situaciones irregulares como se presentaron en mercados del exterior donde algunos se confabularon para obtener grandes ganancias en perjuicio de gente de buena fe que había invertido sus ahorros. Inclusive, aparentemente bien asesorados por bancos e instituciones financieras algunos que terminaron en la quiebra y dieron origen a la crisis financiera de reciente data.
En varios trabajos hemos sido muy críticos sobre este tipo de mercados que accionan en casos en forma irregular y que han originado serias perturbaciones a empresas y personas. Esperamos que los deseos de organización y dinámica en los mercados de capitales, particularmente de nuestro país, se basen en organizaciones serias y responsables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario