miércoles, 2 de abril de 2008

Sobre las medidas de solución al problema con el campo

El ministro de Economía anunció medidas en favor del campo: a) reintegro automático de las retenciones para el 80% de los productores lo que permite volver a los números previos al 11 de marzo, b) compensaciones por los fletes a los productores de las provincias del noroeste argentino y noreste (NOA y el NEA), c) precio pleno para las exportaciones de trigo, d) incentivos al valor agregado como en la producción lechera, e) préstamos del Banco Nación a 5 años y el 6% para tambos y galpones para pollos, f) creación de la subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar. El equipo económico asegura que los pequeños productores se verán beneficiados por las medidas anunciadas; afirmando que establecer retenciones fijas hubiera sido contraproducente para el sector; interpreta no perseguir un objetivo "fiscalista" con el plan y prevé que la alícuota de las retenciones a la soja no llegará a su techo. Los funcionarios definieron el trazo fino de estas medidas, que ratifican el esquema de retenciones móviles y una serie de incentivos. Además, hay quienes en el Gobierno se basan en informes de especialistas internacionales para anticipar que, crisis económica en EE.UU. mediante, el precio de las materias primas ya llegó a su techo y, por lo tanto, la alícuota máxima de retenciones no se aplicará. "Ahora la alícuota es del 41,5%, no del 44%; en 15 días bajó 2,6 puntos porcentuales", expresó el ministro en la casa de Gobierno. El Gobierno había estimado que desde el momento de la siembra hasta hoy la suba del precio neto de retenciones para los 4.100 grandes productores que se calculaba contribuye con el 56% de la producción fue entre 15 y 20%, con un promedio de 17,7%, ya que pasó de u$s 237 a u$s 279 por tonelada. En términos de valor de la producción, esta mejora representaba un aumento de u$s5.800 M a 6.800 millones de dólares, con respecto a lo que tenían presupuestado en octubre de 2007. De ahí que el Gobierno justificó lo necesario de instrumentar las retenciones móviles para los grandes productores y las compensaciones para los pequeños. Las primeras tienen por propósito evitar el traslado a los precios al mercado interno de una suba de los precios internacionales, y al mismo tiempo, cuando baja, la retención no disminuye y protege al productor, en particular al 2,2% que genera casi la mitad de la producción de soja en la Argentina. En una expresión más pormenorizada sobre las medidas adoptadas: 1) La reducción del costo del flete: se restablece el sistema de compensación por costo diferencial del flete, que estuvo vigente hasta 1991, favoreciendo a los productores más alejados de los puertos. En base a la tarifa base que establece la Confederación Argentina de Transporte Automotor de Cargas (Catac), se compensará a todos los productores que están a más de 400 kilómetros de distancia; entre otros casos, a los del Norte se les reducirá en un 60% y a los de Santa Fe, un 10%. 2) los reintegros para los pequeños productores (hasta 500 toneladas de soja), abarcarían al 80% de los productores y se depositará, a partir del cruce de datos entre la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), en una cuenta bancaria del beneficiado, "tal como pedían las entidades". Cuando se los consulta por la gran cantidad de operaciones informales, afirman que este sistema debería tener un "efecto de blanqueo" importante. 3) los créditos a tasa subsidiada del Banco Nación para productores de leche ($ 800 millones) y avícolas ($ 200 millones) a 5 años de plazo, a una tasa fija del 6% anual, con un mecanismo no definido para bajar el riesgo de repago, 4) La reapertura del registro de exportadores de trigo (aunque ya se liquidó casi el 90% de la cosecha), Agricultura afirma que hay un saldo de casi 2 millones de toneladas para esta campaña y que es un compromiso para la próxima, 5) La creación de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar: que también, afirmaban los funcionarios, era uno de los principales reclamos de las entidades desde 2007. La presidenta fue la encargada de sentar la posición política, mientras que la parte técnica del anuncio corrió por cuenta del ministro de Economía, Martín Lousteau. En el discurso presidencial que siguió a los anuncios del ministro se señaló que de los 30 millones de hectáreas cultivables, el 45% se destina a la soja que sólo sirve al 5% del consumo interno. Destacó que las retenciones móviles sólo afectan a la soja y el girasol, ya que se bajaron las retenciones al trigo y el maíz. Puso énfasis en que cuando el productor sembró soja su precio era de 237 dólares la tonelada y hoy, aun con las retenciones, llega a 279. Propuso compensaciones que favorecerán a 62.500 de los 84.000 productores de soja. El 80% produce el 20% y el 20%, el 80%. Y más: el 2,2% produce el 46%. La soja es un cultivo fácil que no da trabajo como otros sectores y es más resistente que la coca. La presidenta anunció reintegros para 61.500 productores considerados pequeños por el Gobierno, que, según sostuvo, equivale a retrotraer la suba de las retenciones dispuesta el pasado 11 de marzo al valor anterior, es decir, al 35 por ciento. Después de frustradas negociaciones con la dirigencia rural, la Presidenta buscó darle un cierre al conflicto compensando a los pequeños productores, entre quienes se encuentran aquellos cuya producción no supere las 500 toneladas por cosecha, para la soja o para el girasol. El plan anunciado incluye a los productores que tienen hasta 150 hectáreas o bien una facturación inferior a 420.000 pesos. Para quienes alquilan las tierras, se computa un ingreso de hasta 200.000 pesos. Los reintegros, prometieron en la Casa Rosada, se harán de manera automática a través de una transferencia bancaria. Una rápida estimación señalaba que hasta el momento, el costo del paro agropecuario ya superaba los 5.000 millones de pesos, más de lo que el ministro de Economía, pensaba recaudar con la suba de retenciones. El monto equivale a 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y se deduce al calcular el valor de la producción diaria perdida por los cortes de ruta, tanto para el agro como para el transporte, la industria y el comercio, todos afectados en mayor o menor medida por la crisis. Bajo el supuesto moderado de que la producción primaria se redujo 20%, el agro acumuló pérdidas por $ 594 millones en los últimos 20 días de paro. En la industria, teniendo en cuenta sólo 10 días hábiles y lesiones para el 20% de las fábricas, las pérdidas sumaron $ 2.230 millones. En tanto el comercio minorista, afectado por la escasez de alimentos, se redujo cerca de 10%, con un costo para el sector de $ 516 millones. Destaquemos por último, que los presidentes de las entidades en paro: (Federación Agraria),(Confederaciones Rurales Argentinas), (Sociedad Rural) y (Coninagro) manifestaron su disconformidad con el anuncio y ratificaron su pedido de que el Gobierno suspenda el esquema de retenciones móviles y crecientes por 90 días para, en ese plazo, sentarse a discutir. El rechazo del sector se debería a la falta de confianza en la instrumentación de los reintegros y a que la medida carece de precisiones. No obstante, reiteraron el pedido a las asambleas en las rutas para que liberaran el paso de camiones con productos lácteos y perecederos.

No hay comentarios: