domingo, 2 de marzo de 2008

El dinero virtual

La evolución de los medios de pago está regida por varios factores. Por un lado, se quiere lograr mayor seguridad en las transacciones financieras, y por el otro, se busca reducir los costos de las operaciones. Pero además, las formas de pago evolucionan para lograr una mayor comodidad para los usuarios. Con el objetivo de lograr mayor seguridad y comodidad, y a la vez bajar costos, los medios de pago se van haciendo cada vez más accesibles. El dinero virtual está ganando terreno principalmente en los países más avanzados, aunque ahora se ha extendido a todas partes. Del monedero electrónico, que permite comprar un artículo con el celular, se está pasando a la biometría (parte de la biología que aplica sobre los seres vivos los métodos estadísticos). Pasaron ya algunos años desde que las tarjetas de crédito se instalaron y se convirtieron en uso cotidiano haciendo del dinero en efectivo un medio de moda en los pagos. No obstante, para los más innovadores hoy son los propios plásticos los que están perdiendo vigencia. Y aunque en ciertos países aún pueda sonar como pura ciencia ficción, lo cierto es que en varias partes del mundo el celular, el dinero virtual e incluso el dedo pulgar podrán servir para pagar un servicio de restaurante, un boleto de tren y hasta los impuestos. Referente a esto último, y en miras con estos objetivos, el grupo japonés Hitachi anunciaba recientemente que iba a experimentar un nuevo sistema para regular las compras en los comercios gracias a la referida biometría. Si llegase a concretarse ese proyecto, los japoneses podrían pagar sus compras del supermercado con sólo pasar el dedo por la caja registradora. El proceso que ha sido imaginado por Hitachi y la sociedad de crédito JCB, permitirá comprobar la identidad gracias a un dispositivo basado en el reconocimiento de la red vascular del dedo. Así, al pasar por caja el cliente que declare ser usuario de una tarjeta del JCB no tendrá necesidad de llevarla encima. Simplemente será invitado a colocar su dedo sobre un lector que captará, la imagen de la red vascular. Si alguna información biométrica no es encontrada, la operación será rechazada. Hay una evolución muy importante en todo lo que hace a los sistemas de identificación para las operaciones financieras. Sin lugar a dudas la biometría – que permite identificar a alguien por una parte de su cuerpo, desde huellas digitales hasta la lectura del iris – es uno de los sistemas más seguros y cómodos. En Argentina para lograr más seguridad a la hora de operar con medios electrónicos los bancos ya están adoptando métodos e instrumentos, aunque no tan sofisticados. En ciertos sectores de instituciones ya no sólo se pide un usuario y una clave. Se ha comenzado a usar las tarjetas de coordenadas y el token, un aparato que genera una clave única para cada transacción. Pero mientras que la biometría es aún sólo una idea, hay algunos medios de pago que en la Argentina todavía no tienen vigencia pero que en otros países ya son de uso corriente. Es el caso de las tarjetas “monedero electrónico”, que funcionan con sólo acercar la billetera a un detector digital. Y en países como Austria o Japón, por ejemplo, el celular sirve para pagar todo tipo de servicios, y son aceptados hasta en tiendas 24 horas y máquinas de bebidas. Pero esto no es sólo, en China la moneda de mayor crecimiento no es el yuan: en la QQ, un medio de pago virtual creado por Tencent, una compañía de Internet. Veamos de qué se trata: la QQ es una divisa virtual que sirve para comprar y vender artículos como flores virtuales para amigos en línea y ringtones para celulares. Este sistema de pagos fue diseñado por una compañía de Internet china llamada Tencent Holdings en 2002, con el fin de permitir que sus 233 millones de usuarios registrados hicieran compras pequeñas en el mundo virtual. Y si bien este tipo de divisas se usa en otros países, no es con la asiduidad con que se utiliza en China. También sucede que vender por ejemplo diversión virtual a la comunidad de cibernautas chinos resulta un buen negocio, pues según un cálculo del gobierno, el volumen total de comercio de objetos virtuales en China en 2006 alcanzó los u$s 900 millones. Casi 45% de esa cifra se usó en el mundo de Tencent. Esta compañía cotiza en la Bolsa de Hong Kong y vende cada moneda de QQ por un yuan o las regala a las personas que participan de sus juego de azar virtuales y obtienen los mejores puntajes. El universo virtual de QQ también es una herramienta de marketing, usada por empresas como Coca – Cola para sus promociones. Dos tercios de los cibernautas de China usan el sistema de mensajería de Tencent y otras compañías están aceptando como medio de pago las monedas QQ, que además se venden por dinero de curso legal. El dinero virtual puede usarse para comprar no sólo productos virtuales sino también servicios que brindan las empresas mismas. Tanto creció esta moneda, que el gobierno chino emitió restricciones para el uso de dinero virtual, advirtiendo que tales medios de pago podrían poner en riesgo la estabilidad financiera del mundo real. Los gobiernos de otros países estaban estudiando cómo regular las economías online que han generado negocios de grandes cifras mediante la compra y venta de artículos y monedas virtuales por dinero en efectivo. Pero pocos lo consideran una amenaza para el sistema financiero mundial.

No hay comentarios: