Según la Comisión Económica para América
Latica (CEPAL), el
número de habitantes en América Latina ascenderá hacia mediados de 2016 a 625
millones de personas, seis millones más de los que se estima que había a mitad
de 2015. De acuerdo con las proyecciones, la población de la región
aumentará hasta 793 millones en 2061, cuando alcanzará su nivel máximo para
después decrecer.
En este siglo los países que más incrementarán su población
en términos porcentuales serán Guatemala
(de 16 millones en 2015 a 34 millones en 2100), Belice (de 359.000 en 2015 a
677.000 en 2096), Bolivia (de 11 millones en 2015 a 18 millones en 2091) y
Ecuador (de 16 millones en 2015 a 25 millones en 2081).
En cuanto a la estructura por edad, en 1988, el
número de habitantes de 20 a 64 años superó a la población de menos de 20 años.
Este grupo seguirá reduciendo su proporción, de forma que en 2057 la población
de 65 años y más superará a la de entre 0 y 19 años. Además, en 2025, el grupo
de población en edad activa, de 20 a 64 años, alcanzará su máximo en términos
porcentuales y representará casi 60% del total.
De
acuerdo con la más reciente publicación del Observatorio Demográfico la población latinoamericana siguió creciendo hasta
sumar 512 millones en 2000 y se calcula que alcanzará 680 millones en 2025 y
779 millones en 2050. El documento indica además que hacia mediados de 2014 vivían en la región 612 millones de personas, de
los que 310 millones eran mujeres y 302 millones, hombres. En ese mismo año, la tasa de crecimiento
total de la población - que representa la variación observada como consecuencia
de los nacimientos, defunciones y movimientos migratorios -, se situó a nivel
regional en 11,4 por cada mil personas. Por países, las mayores tasas se registraron en Guatemala (20,8), Panamá (16,4) y
Bolivia (16,1).
Asimismo,
el
índice de envejecimiento en América Latina fue de 41,1 personas de 60
años y más por cada cien menores de 15 años. Cuba (con 113,8), Uruguay (87,9) y
Chile (73,5) mostraron los índices más elevados, mientras que en el otro
extremo se situaron Guatemala (18,6), Haití (20,0) y Honduras (21,5). El
informe también señala que hacia mediados de 2014 la esperanza de vida al nacer
en el conjunto de la región ascendió a 74,8 años en promedio, con variaciones
nacionales que oscilaron entre 62,6 años en el caso de Haití y 81 años en el de
Chile.
En
2014 la tasa global de fecundidad, entendida como el número medio de
hijos que tendría una mujer que durante su vida fértil estuviera sometida a las
tasas de fecundidad por edad de 2014, fue de 2,1 en el conjunto de la región. En el análisis por países se observa que
esa tasa fue inferior a dos en los casos de Cuba, Chile, Brasil, Costa Rica y
Colombia, y superior a tres en Guatemala, Bolivia y Haití.
El Observatorio Demográfico dedicó además un capítulo especial a
analizar el descenso de la mortalidad infantil en las últimas décadas,
en la que se lograron más avances de lo esperado. En ese sentido, el informe
recuerda que las proyecciones elaboradas en 1990 indicaban que América Latina
llegaría en 2015 a una tasa de alrededor
de 29 defunciones de menores de un año por cada mil nacidos vivos. En cambio,
las estimaciones actuales señalan que esa tasa habría bajado en 2015 a 19
defunciones como promedio regional, con variaciones que van desde 5,4 en Cuba y
41,3 en Haití.
Fuente: CEPAL
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