(continuación del blog anterior. Ultima nota)
FADA propone toda una serie de
medidas macroeconómicas y productivas que se resumen en un trabajo, de las
cuales destacamos que lo esencial se puede agrupar en dos aspectos:
institucional y económico.
“Por un lado, el primer objetivo debe ser apuntar una mayor
calidad institucional, para asegurar la democracia, los derechos ciudadanos y
el desarrollo de largo plazo bajo un manto de reglas de juego clara.
En el sentido institucional,
el análisis destaca que serían 6 las
claves:
1 Fortalecer la gobernabilidad
bajo la forma de gobierno Representativa, Republicana y Federal. 2. Plena
vigencia de la seguridad jurídica. 3. Lograr una justicia independiente y con
igualdad de oportunidades. 4. Recuperar la reputación internacional y firmar
acuerdos internacionales como verdaderas políticas de Estado. 5. Creación de
empleo genuino como objetivo de política. 6. Evitar los péndulos, rescatando
las buenas políticas.
En cuanto a una política económica
orientada a la creación de empleo genuino y desarrollo sustentable y duradero
en todo el territorio nacional, las medidas clave serían 10:
1- Converger a la inflación del promedio
del MERCOSUR en un plazo razonablemente veloz.
2. Lograr un tipo de cambio único, libre
y competitivo, lo más rápido posible, con política fiscal y monetaria
controlada.
3. Recuperar los superávit gemelos en un
plazo razonable: reordenar el gasto público, implementar una reforma tributaria
para la competitividad y la producción, y potenciar las exportaciones.
4. Recuperar la reputación internacional
acordando con acreedores de deuda en default, y normalizando relaciones con los
Organismos Multilaterales de Crédito, de manera de volver al financiamiento
genuino de mercados voluntarios de deuda.
5. Promover el federalismo como fuente
de ordenamiento institucional y desarrollo regional, reestableciendo automáticamente
los pisos de coparticipación federal de impuestos y transparentando las
transferencias no automáticas.
6. Destinar los incrementos anuales de
Coparticipación Federal de Impuestos a salud y educación, e implementar el
“Convenio multilateral del gasto interprovincial”,
7. Implementar una política social que
contemple protección a los sectores más vulnerables de la población, con
tarifas sociales para los servicios públicos que deban tener actualización de
tarifas, subsidiando a la demanda y no a la oferta. Vincular a las ONGs u OSC a
la prestación de la política social.
8. Trasladar la Capital Federal al
interior del país, preferentemente a Villa María, Río Cuarto, San Luis o Santa
Rosa, o eventualmente a Viedma.
9. Implementar un Programa Federal de
Producción e Infraestructura, creando empleo privado formal genuino a nivel de
todo el territorio nacional, como mejor manera de combatir la pobreza.
10. Relanzar el Mercosur y firmar
Tratados de Libre Comercio con países complementarios, especialmente del área
de Asia Pacífico, que generen desarrollo de las producciones regionales.
Revisar el acuerdo de comercio e inversiones con China, y otros acuerdos con
otras naciones. Crear la Agencia de Desarrollo e Inserción Internacional, para
fomentar el comercio, y el Consejo Asesor del Desarrollo y la Equidad, para
establecer políticas de Estado de largo plazo.
“La Argentina se encuentra, como
tantas veces en su historia, ante el desafío de tener que relanzar su forma de
organización económica. El estancamiento estructural que la economía evidencia
desde 2011, con la actual recesión, es la manifestación inequívoca de la crisis
de una manera de entender no sólo la política económica sino también muchos
aspectos del sistema político y social.
La crisis de expectativas y de
confianza, una recesión de dos años consecutivos que acumula cuatro años de
estancamiento, caída de la oferta, de la inversión, las exportaciones, las
importaciones, caída de empleo privado, y el retorno de la restricción externa
con una de las tres inflaciones más altas del mundo, son algunos de los
resultados de la política económica de los últimos años.
A esto se suma el creciente
aislamiento del mundo, lo que hace que la inserción internacional actual sea
ajena a la tradición argentina más profunda, un país abierto a todas las
naciones del mundo. Asimismo, un entorno político poco propenso para la marcha
de una economía en crecimiento es otro aspecto que condiciona la confianza y
las expectativas.
Las políticas aquí resumidas y condensadas
crean el marco institucional y
macroeconómico necesario para revertir esta situación de estancamiento,
solucionar los problemas cuyas consecuencias son la inflación y la pérdida de
competitividad y así crear las condiciones necesarias para generar mayor
inversión, innovación y, por sobre todo, empleo genuino a lo largo y ancho del
país”. (FADA)
No hay comentarios:
Publicar un comentario