*La inflación de
Brasil cerró el 2015 en su máximo nivel en más de 12 años, superando
el 10%, incumpliendo ampliamente la meta oficial y alentando las expectativas
de inminentes alzas en la tasa de interés, en momentos en que la principal
economía de América Latina enfrenta una profunda recesión. Los precios
al consumidor medidos por el Índice
Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) de Brasil avanzaron un
0,96% en diciembre, mientras que los precios al productor cayeron un 0,28% en
noviembre, dijo el viernes el estatal Instituto Brasileño de Geografía y
Estadística (IBGE).
Los precios al
consumidor subieron un 10,67% en los 12 meses hasta diciembre, más que el
aumento de 10,48% en el año hasta noviembre. Aumentos de impuestos, un gasto público elevado y el fenómeno climático
El Niño contribuyeron a que la inflación del año pasado en Brasil sea más alta
de lo previsto al iniciarse el 2015. Los precios de los alimentos
ascendieron un 12,03% el año pasado, y un 1,5% solamente en diciembre, mientras
que fuertes tormentas en varios Estados del país perjudicaron la producción de
bienes perecederos como los vegetales.
El gobernador del banco explicará – según se informó - los
motivos del fracaso de la entidad en la meta inflacionaria del 4,5% por
primera vez desde 2003, en un momento en que la economía brasileña está
sumergida una fuerte recesión desde, al menos 1901. El banco central
posiblemente también incrementará las tasas de interés el
20 de enero, según economistas, desde un máximo de casi una década del 14,25%.
La entidad se ha comprometido a tomar las pautas necesarias para asegurar que a
fin de año la inflación se ubique por debajo del nivel más alto del rango meta,
actualmente en 6,5%.
La mayoría de los brasileños han vivido históricos períodos
de hiperinflación hasta la creación del real en 1994. Y aunque la actual
depreciación no es tan grave como los episodios de corridas inflacionarias
previas, ha ayudado a impactar en la popularidad de la presidenta. La inflación en Brasil contrasta con un
contexto inverso de temores deflacionarios en el resto del mundo, provocado por
la desaceleración del crecimiento en China y una caída notable de los precios
del crudo y de otras materias primas. La mayoría de las presiones inflacionarias
en Brasil tienen origen interno y están ligadas a políticas fiscales laxas y
sucesivos aumentos en el salario mínimo sin conexión con la productividad".
No hay comentarios:
Publicar un comentario