(continuación del blog anterior. Ultima nota)
La teoría contiene esencialmente dos
proposiciones. La primera indica que, cualesquiera que
sean los demás fines a los que sirva el dinero, su función fundamental - la que
lo define y explica su existencia -, es
servir de medio de cambio. La
segunda proposición dice que para
servir como medio de cambio en los mercados, el dinero mismo tiene que ser una
de las mercancías que ayuda a intercambiar. O sea: tiene que ser
una cosa útil y con valor de cambio independientemente de su función monetaria;
eso es todo lo que significa en este contexto ‘valor intrínseco’: valor que se puede comparar con otros valores.
De este modo, la mercancía moneda se estima
por su peso y por su calidad, igual que las demás mercancías. Por
conveniencia, la gente puede decidir imprimir una imagen en ella, con objeto de
evitar la molestia de tener de que pesarla cada vez; pero esa impronta se
limita a declarar y garantizar la cantidad y calidad de la mercancía contenida
en una acuñación; no es la causa del valor de ésta.
Cualesquiera que
sean sus debilidades, esta teoría, aunque siempre fue discutida, predominó
sustancialmente hasta finales del siglo XX, e incluso después. Es la base del
núcleo de todo el trabajo analítico realizado en el terreno del dinero. : Aristóteles
presenta el desarrollo de la moneda en algo que se ofrece como una secuencia
histórica, la cual arranca de una condición, de un ‘estadio’ en el cual no
existía el dinero.
Si bien este filósofo legitimó el uso del
dinero, al préstamo con intereses lo consideró antinatural.
Para él, el dinero es estéril, por lo que no se puede crear dinero a partir de
dinero. Esta práctica – según Aristóteles – es equivalente a intentar obtener
una ganancia
que es ilegítima. Es tal la importancia de este planteamiento que,
siglos más tarde, Santo Tomás de Aquino lo hizo suyo, y de ahí en adelante la
Iglesia Católica, la cual rechazó el préstamo de dinero con interés hasta el
siglo XIX. Esto permite explicar, además, que hayan sido principalmente los
judíos quienes se dedicaron a la actividad bancaria.
La primera acuñación formal de moneda la
realizaron los lidios de Asia Menor a comienzos del siglo VIII s.C.
Posteriormente, cada ciudad griega tuvo su propia moneda, aunque la más
cotizada era el tetradracma ateniense. Fue precisamente en Atenas donde se
desarrolló una mayor estructura capitalista, al existir bancos que prestaban
plata y recibían depósitos.
En cuanto al
concepto sobre valor y precio, el filósofo griego se preocupaba por la manera
de lograr una sociedad justa, lo que al mismo tiempo lo llevó a tratar
tangencialmente los temas económicos cuando se relacionaban con la justicia. Se
podría decir que Aristóteles hace las primeras reflexiones sobre el valor y el
precio desde la perspectiva de valor de uso y valor de cambio, al decir:
Toda propiedad tiene dos usos que le pertenecen
esencialmente, aunque no de la misma manera: el uno es especial a la cosa, el
otro no lo es. Se observa que Aristóteles
hace una clara diferenciación entre el valor de uso y el valor de cambio,
sin estar hablando de valor o de precio, por lo que es importante entender el
contexto en que lo hace, pues su énfasis está puesto en las distintas maneras
de adquirir bienes que tienen las personas, una de las cuales es el intercambio. Lo que hay detrás de
esta aproximación a los conceptos de
valor y precio es una forma de regular
la justicia por las relaciones comunes entre los ciudadanos. Aristóteles
también enfatiza en su obra ética nociones importantes de la teoría del valor, que se centran en las
relaciones de justicia.
En el texto
expone como se observa que para que haya
justicia en los intercambios, lo que se entrega tiene que ser igual a lo que se
recibe. Hay un concepto implícito en lo enunciado por Aristóteles, pues
sostiene que el intercambio se realiza
porque los seres humanos necesitan unos de otros, pero ese intercambio tiene
que hacerse a un precio justo. Y en esto encontramos otro concepto
importante desarrollado por Aristóteles en relación con el precio.
Encontramos
pues en Aristóteles importantes aportes a
la teoría del valor, que sin
haber hablado de precio y valor, introdujo los conceptos de valor de cambio y valor de uso, desde su
preocupación por la manera de alcanzar
una sociedad justa.
Un concepto importante
lo ejemplificó Aristóteles con la paradoja
del hierro y el oro: a pesar que el
hierro es mucho más útil que el oro, “éste tiene un mayor valor”. La razón fundamental de este hecho es que los bienes más escasos suelen tener un mayor
precio aunque su valor intrínseco pueda ser menor. Otro de los puntos
relevantes de la obra del destacado filósofo es expresar claramente que la riqueza no tiene límites. Aristóteles
diferencia en forma precisa entre riqueza
(ploutos) y acumulación de bienes (chrémata); no es lo mismo tener muchos bienes que disfrutarlos. En
este punto, usa el ejemplo del rey Midas, quien según dice la historia, todo lo
que tocaba lo convertía en oro. Pero el rey no podía disfrutar de nada, ya que
a pesar de poseer muchos bienes, le resultaba
imposible gozarlos tal como eran.
Fuente: Aristóteles: “La Política”. Scott Meikle: “Aristotle Economic Thought” – Oxford
University Press, 1995. – Se trabajó con la edición argentina
:”La
Política” – Ediciones Libertador (Julio 2010) – capítulos: I al V
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