sábado, 27 de febrero de 2016

Sobre la ley Cerrojo y la ley de Pago Soberano (II)



(continuación del blog anterior. Ultima nota)

En cuanto a la ley de Pago soberano de la deuda externa (ley 26984 publicada en el B.O del 10/09/2014); el Congreso argentino aprobó la ley para reestructurar la deuda del país y evadir una orden judicial de un juez en Estados Unidos que forzó al país a entrar en default.
La ley permite a Argentina pagar su deuda de unos U$S 29.000 millones bajo leyes extranjeras, en Buenos Aires o en ciudades por fuera del alcance de la justicia estadounidense. La nueva Ley de pago soberano de la deuda externa cambia la sede de pago de la deuda reestructurada, que representa el 92,4% del total de la deuda soberana argentina.
La intención del gobierno argentino, que impulsó la norma, era sortear el bloqueo impuesto por el juez de Nueva York Thomas Griesa, quien congeló los pagos a los bonistas reestructurados hasta que Argentina no le pagara también a un grupo de fondos de inversión que no entraron en los canjes de deuda, y que ganaron un juicio para cobrar el total de sus bonos (unos US$1.500 millones). La ley sancionada revoca el mandato del Bank of New York-Mellon (BoNY) como agente de pago y lo reemplaza por Nación Fideicomisos SA, una subsidiaria del estatal Banco de la Nación Argentina.
Los acreedores podrán elegir de forma voluntaria cobrar sus bonos en Argentina o en Francia, bajo la legislación de esos dos países. La inclusión de Francia como sede alternativa surgió por reclamos de algunos opositores al gobierno que consideraron que los bonistas extranjeros podrían rechazar someterse a la Justicia argentina. Según los impulsores de esta idea, Francia tiene una legislación más benévola para las reestructuraciones ya que no beneficia a los fondos especulativos (llamados "fondos buitre").
El ministro de Economía, señalaba que los bonistas podrán proponer lugares de pago alternativos con la condición de que estén fuera de la influencia del juez Griesa. La ley también abre un nuevo canje de deuda voluntario para que los tenedores de bonos bajo ley extranjera puedan cambiar sus papeles por otros en condiciones idénticas bajo legislación argentina. La idea del gobierno era que quienes teman que el cobro de bonos con legislación extranjera puedan verse perjudicado por futuras sentencias judiciales tengan garantizado el depósito por la justicia argentina. El pago de la deuda reestructurada se hará a través de una cuenta especial de Nación Fideicomisos en el Banco Central de Argentina. El gobierno anunció que depositará allí el dinero “hasta su efectivo cobro por parte de los acreedores”.
En tanto, se abrirá un tercer canje de deuda para que el 7,6% de bonistas que no entraron en los anteriores canjes de 2005 y 2010 (conocidos como holdouts), puedan reestructurar su deuda bajo los mismos términos de pago del último canje. Incluso si los holdouts no aceptan esta reestructura, el gobierno argentino les pagará como si hubieran entrado al canje.
La ley estipula que se depositará "una cantidad de fondos equivalentes a los que correspondería pagar por los servicios de los actuales Títulos Públicos que en el futuro se emitan” en una cuenta de Nación Fideicomisos llamada "Fideicomiso de Pago Soberano de Deuda Pendiente de Canje". Ese dinero podrá ser cobrado una vez que los holdouts acepten reestructurar su deuda.

Este arreglo incluye a los “fondos buitre”, que representan menos del 0,5% del total de acreedores de Argentina .Según el gobierno, de esta forma el país cumplirá con la polémica cláusula pari passu, que establece el tratamiento igualitario entre bonistas y que el magistrado Griesa usó para acceder al reclamo de los fondos de inversión que exigen el pago completo de sus bonos. Destaquemos que el juez Griesa declaró que la ley argentina es “ilegal” y advirtió que los bancos y acreedores que acepten la propuesta argentina estarán incurriendo “en una clara violación” de su orden judicial.

No hay comentarios: