domingo, 3 de enero de 2016

Sobre la baja del precio del petróleo



El mercado del petróleo funciona, en principio, bajo la incidencia de la oferta y la demanda. Pero también por la previsión de oferta y demanda, debido al elevado peso en el sector de los contratos de futuro y seguros de cobertura. Para los países exportadores de petróleo, un descenso de precios se traduce en una reducción de sus ingresos. La cuestión es si, finalmente, algunos grandes productores actuarán contra la baja, reduciendo su producción para sostener los precios.

La mejor explicación sobre el descenso de precios se la atribuyen a grandes cambios tanto en la oferta como en la demanda. En todo el mundo (en el caso actual)  hay un descenso en la actividad económica. En una visión generalizada se observa: a Europa, ante una recuperación que tarda, Japón que le cuesta salir de su estancamiento, China que ha reducido el crecimiento anual, los mercados emergentes en retroceso, y apenas Estados Unidos con mejor perspectiva. De modo que todo eso se traduce en menor demanda.

En un mercado tan volátil como el del petróleo y que incide sobre la mayor cantidad de sectores económicos (transporte, energía, producción industrial, agroganadería, etc.), el reciente ciclo bajista que se inició en junio de 2014 y que en tan sólo seis meses ya lleva un 37% de caída (de un barril de crudo WTI a u$s 107,  se alcanzaron los u$s67, el nivel más bajo desde mayo de 2010), genera efectos profundos en todo el mundo. Sobre todo porque  consideran que el actual contexto de precios bajos se mantendría hasta por lo menos 2016. 
En los últimos años: el precio medio del crudo varió sustancialmente: en 2011 era de 107 dólares, en 2012 de 111 dólares y en 2012 de 110 dólares.  Pero su costo tampoco puede ahora considerarse barato si se mira la evolución con más perspectiva: en 2008 el precio medio del barril era de 45 dólares y llegó ese año incluso a reducirse a 36 dólares. El pesimismo sobre el tiempo que durará el descenso, abarca a todo 2015, y muchos gobiernos están replanteando sus presupuestos. Algunos –los exportadores- tendrán menores ingresos. Otros, los consumidores, verán crecer ahorros importantes. Los que más se beneficiarán serán los países importadores o sea, aquellos con gran dependencia energética serán, en principio, los principales beneficiados por compras más baratas. No es cuestión de qué países consumen más, sino cuáles se ven obligados a importar más barriles y, por tanto, a pagarlo a precios más caros. 
La tesis de la organización (OPEP) es que con este nuevo nivel de precios, muchos de los productores de shale oil & gas, entran en dificultades, ya que la explotación de los yacimientos dejaría de ser rentable. Argumento que no es compartido por los productores estadounidenses. En cuanto a los niveles de producción, la misma OPEP cree que se mantendrán igual. No sería como antes, que ante una caída de los precios, Arabia Saudita y otros grandes productores reducían la extracción para moderar la caída de precios.

Los integrantes de la  Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) producen cerca del 40% del crudo del mundo. Arabia Saudí produce 11,5 millones de barriles al día. Irán 3,5 millones. Nigeria, 2,3 millones... La inmensa mayoría se dirige a la exportación, que ahora será menos rentable. Además de la OPEP, Rusia es otro de los grandes productores del mundo con más de 10 millones de barriles al día. Pese a la reducción de precios, por el momento, los exportadores tradicionales se inclinan  por mantenerlos.

En el sector opuesto aparecen hoy los países que más dependen de sus exportaciones de petróleo para financiar el gasto público. Rusia, Venezuela e Irán son los que más se perjudican por la actual baja, que también afecta a los productores estadounidenses de shale oil (petróleo extraído de manera no convencional), cuyo punto de equilibrio se sitúa en un valor del barril de crudo más alto que el resto de la industria. 

Los requerimientos energéticos de dos de las economías más pujantes del mundo son muy elevados. Dos países importan más petróleo que toda Europa junta; China compra en el exterior 5,6 millones de barriles de crudo al día y 1,2 millones de otros productos petrolíferos. Sus exportaciones son mínimas. India, por su parte, no exporta nada y se ve obligada a importar 3,8 millones de barriles de crudo al día




Fuente; World Energy: informe 2014 – Finanzas y Mercados - Informes OPEP - El Economista -



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