"Las estadísticas detalladas,
completas, oportunas y fiables son imprescindibles para poder hacer el
monitoreo de la situación energética a nivel nacional e internacional.
Las estadísticas energéticas sobre el
suministro, comercio, inventarios, transformación y demanda son realmente la
base para cualquier decisión bien fundamentada sobre política energética. Por
ejemplo, el mercado del petróleo – que es el recurso primario más importante en
el comercio mundial – necesita controlarse muy estrechamente para que todo
participante en el mercado sepa, en todo momento, qué se produce, se comercia, se almacena y se consume, y quiénes lo
hacen.
A la luz del rol y la
importancia de la energía en el desarrollo mundial, es de esperar que la
información energética básica estuviera fácilmente disponible y fuese fiable.
No es siempre así e incluso se puede observar un descenso en la calidad, cobertura y oportunidad de las estadísticas
energéticas durante los últimos años. Hay varias razones subyacentes al
deterioro en la calidad de las estadísticas energéticas, incluida la
liberalización del mercado, solicitudes adicionales de datos, recortes
presupuestarios y decreciente experiencia. Por ejemplo, la liberalización de los
mercados energéticos ha tenido un doble impacto en las estadísticas;
En primer lugar, en el pasado los estadígrafos podían obtener la
información detallada sobre un combustible (gas o electricidad) de una sola
empresa nacional de servicio público. Ahora, en cambio, se deben encuestar a
decenas y hasta cientos de empresas para conseguir una visión general del
sector; En segundo lugar, un
mercado competitivo suele implicar cuestiones de confidencialidad que
dificultan la colección de información básica. Se han solicitado cada vez más datos de las oficinas de estadísticas
energéticas en años recientes.
Éstos incluyen toda
una gama de información desde las estadísticas sobre fuentes renovables hasta
indicadores sobre la eficiencia energética y datos sobre las emisiones de gases
con efecto invernadero. Esta carga de trabajo adicional ocurrió en un
momento cuando las oficinas de estadísticas en muchos países experimentaban una reducción de sus
recursos. Algunas reducciones han sido dramáticas, recortando el personal a
la mitad. No hay ninguna solución milagrosa para detener la actual erosión de la
calidad de los datos, su cobertura y oportunidad.
Sin embargo, está claro que las estadísticas y los estadígrafos deben
integrarse plenamente en el proceso de decisiones sobre la política energética
de un país. Conociendo la importancia
de un sistema sólido de información energética, la Agencia Internacional
de Energía ha trabajado en un programa de acción para revertir las
tendencias actuales mediante el desarrollo de herramientas que faciliten la
elaboración y presentación de estadísticas fiables, así como para realzar el
perfil de las estadísticas energéticas en los países.
Las prioridades esenciales
incluyen fortalecer la experiencia de estadígrafos energéticos y reconstruir la faz técnica apropiada. Por
esta razón la Agencia
Internacional de Energía, en colaboración con la Oficina Estadística
de las Comunidades Europeas (Eurostat), ha elaborado un Manual de Estadísticas
Energéticas. El Manual ayudará a estudiosos que se inician en el campo de los análisis energéticós a comprender mejor las definiciones,
unidades y metodología. El interesante Manual servirá para estadígrafos y analistas en materia de
energía en todos los países, aunque incluye en algunos lugares referencias
a los cuestionarios conjuntos AIE/OCDE-Eurostat-UNECE con el fin de facilitar
el llenado de dichas encuestas.
Además, se señala que el manual pronto
será complementado con una guía más general sobre las estadísticas
energéticas que deberá considerarse como un primer paso hacia una armonización
mundial de las estadísticas de ese tipo. La transparencia es prioritaria en la agenda de los ministros de
energía; cualidad que comienza con datos transparentes y fiables. Indudablemente,
este Manual contribuirá a mejorar el entendimiento de las definiciones, facilitar
el uso de unidades y factores de
conversión, aclarar la metodología y, finalmente, mejorar la transparencia."
Fuente: OECD – EUROSTAT – Agencia
Internacional de energía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario