lunes, 28 de diciembre de 2015

Informaciones económicas de países del Caribe



A medida que avanza el presente milenio, los países del Caribe se encuentran  en un mundo muy diferente al que existía hace varias décadas atrás. El mundo se ha modificado considerablemente, en el sentido de que las fronteras nacionales son ahora más flexibles y las comunicaciones, los capitales e incluso las personas se movilizan a través de éstas con mayor facilidad y rapidez  que en el pasado.

El Caribe como región presenta diversas particularidades, las que han permitido realizar diferentes características del mismo, sin embargo es común destacar que las economías de estos países presentan situaciones similares como son: ser economías pequeñas, abiertas y heterogéneas; tener una estructura económica productiva monosectorial con muy poca diversificación; insuficiente capacidad de ahorro interno; lento crecimiento económico y no sustentabilidad; alta dependencia monetaria y financiera de países; elevados costos unitarios en muchos sectores y alto desempleo; entre las más importantes.  En realidad,  son islas que conforman uno de los lugares de mayor afluencia turística del planeta. El Caribe se diferencia del resto de Centro América, pues los países caribeños separan el concepto Centro América del Caribe, dado que la zona caribeña está aparte del continente americano.

Las condiciones de las economías de estos países determinan objetivamente que para lograr capacidad de negociación internacional y avances en el desarrollo económico y social se necesita la integración de sus países. Las organizaciones integracionistas del área como la Asociación de Estados del Caribe (AEC), la Comunidad del Caribe (CARICOM) y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), han mostrado un relativo beneficio para las economías de estas naciones.  Para estos países la integración caribeña constituye una alternativa de desarrollo independiente, que se lleva a cabo a partir de nuevas bases con un carácter multidimensional y tiene como objetivo fundamental adoptar estrategias para garantizar mejores niveles de desarrollo económico.

En términos generales, la totalidad de las economías del Caribe son pequeñas y enfrentan limitaciones en su estructura económica que pudieran estar explicando sus dificultades para obtener ventajas de la globalización y el acceso al desarrollo. Las perspectivas de la región del Caribe, en cuanto a las relaciones comerciales, están muy vinculadas a las posibilidades que tienen los procesos de integración, teniendo en cuenta los resultados que se han alcanzado; no obstante es necesario tener presente que la globalización presente condiciona todas estas decisiones y como proceso objetivo del desarrollo hay que tenerla presente para adoptar cualquier programa encaminado a profundizar los procesos  de integración en el Caribe.

Países del Caribe: Aruba, Bahamas, Barbados, Cuba, Dominica, Granada, Guadalupe. Haití, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Jamaica, Puerto Rico, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Trinidad y Tobago, Islas Vírgenes, Martinica, Antigua y Barbuda, República Dominicana.

Las actividades económicas de la región Caribe están relacionadas con sus características físicas y climáticas. Veamos algunas de ellas: Turismo: Esta región es de gran atractivo turístico debido a su variedad de paisajes, playas, asi como por su diversidad cultural, de fiestas y los parques naturales como el Tairona y otros parajes naturales como el cabo de la vela. Industria: La cercanía de la región al mar ha facilitado el desarrollo de variadas actividades industriales, especialmente Barranquillas, Cartagena y Santa María. Minería: en la Guajira están ubicadas las minas de carbón de El Cerrejón que es la más grande del mundo y las salinas de Manaure. Agricultura: Grandes extensiones del territorio son dedicadas a la agricultura. Los principales productos son: banano, algodón y maíz. Ganadería y pesca: Se destaca la crianza de ganado vacuno en los departamentos de Córdoba, Sucre, Bolivar, César y Magdalena y de cabras en la Guajira. La pesca se explota en lugares cercanos al mar y a las fuentes fluviales.

La apertura comercial del Caribe se ha traducido en un renovado esfuerzo por profundizar los lazos existentes en todos los niveles tanto en el marco de los esquemas multilaterales como en los regionales y en el ámbito bilateral. Estos esfuerzos se han consolidado con la firma de acuerdos comerciales entre los países y entre organizaciones integracionistas.

Al estrecharse las relaciones se han puesto en evidencia brechas que saldar y se ha demostrado la necesidad de que la apertura formal se acompañe de esfuerzos que tiendan a facilitar los negocios, medidas dirigidas a la reducción de los altos costos de transacción, mejorar la programación logística y costos del transporte, facilitar el conocimiento sobre los procesos aduaneros y su agilización, atender las dificultades de participación de empresas pequeñas, así como saldar la ausencia de información y conocimiento de los mercados y el empresariado

Existen también otras realidades, por un lado la persistencia del sesgo antiexportador en estas economías. Además, las condiciones en el país de origen y las facilidades para el movimiento de mercancías y del transporte, entre otras, favoreciendo las actividades de importación sobre las exportadoras, lo cual  es conjugado con la alta propensión a importar de estas economías. Por otra parte, los exportadores del Caribe tienen más dificultades para enviar sus productos hacia otros países en desarrollo que hacia los mercados desarrollados.

En las condiciones actuales, para desarrollar procesos de integración en el área del Caribe, resulta favorable adoptar acciones y estrategias que estimulen el desarrollo económico de los países de la región; sobre la base de las oportunidades, amenazas, fortalezas y debilidades que presentan dichas economías para poder establecer sus relaciones comerciales con los demás países.




Fuente: Girvan, Norman “Reinterpretar al Caribe”. University of the West Indies. De Revista Mexicana del Caribe, Nu. 7, 2000.

No hay comentarios: