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La
inclusión de la moneda china es una medida principalmente simbólica, con pocas
implicancias inmediatas para los mercados financieros. Pero es la primera
ocasión que una moneda adicional es agregada a la canasta de Derechos Especiales de Giro (SDR) y el mayor
cambio en su composición en 35 años. La decisión del FMI se hará efectiva en
octubre de 2016.
China, la
segunda economía del mundo por detrás de Estados Unidos, lleva años intentando
que su divisa entre en el grupo de las más importantes del mundo. Hasta ahora
uno de los principales impedimentos es que el yuan no era una moneda de libre
flotación en los mercados mundiales, como el resto de monedas. Para cumplir con
el criterio del FMI, China llevó adelante una serie de reformas en los últimos
meses, incluyendo mejorar el acceso para los extranjeros a los mercados
cambiarios chinos, una más frecuente emisión de deuda y ampliar las horas de
operaciones con el yuan.
El yuan, también conocido como renminbi, se suma al dólar, el euro, el yen y la libra esterlina en
la canasta de monedas que el FMI utiliza como un activo internacional de
reservas. Esta decisión es un "hito importante en la integración de la
economía china al sistema financiero mundial", así lo expresó la jefa del
FMI. También agregó que es un importante reconocimiento a los progresos hechos
en los últimos años por las autoridades chinas para reformar el sistema
monetario y financiero" del país. En la práctica, la decisión del
FMI supone que el yuan (también denominado pase a formar parte de la canasta de
divisas, un promedio diario de los tipos de cambio de mercado de las monedas de
referencia.
Según el
organismo internacional, la entrada del yuan en esta cesta de monedas también
"fortalecerá el atractivo de los DEG mediante la diversificación" de
las divisas que la componen y ampliará la "representatividad" de la
unidad de cuenta que el organismo utiliza como reserva respecto a las
principales monedas del mundo. El
FMI revisa cada cinco años la composición de las divisas en las que se basan
los DEG en función de los cambios de la economía global y sopesa para la
inclusión de una moneda su peso en el comercio internacional de bienes y
servicios. El ingreso a la canasta del FMI probablemente generará demanda
por la moneda china y por activos denominados en renminbi a medida que los
bancos centrales y los administradores de fondos ajustan sus portafolios para
reflejar la nueva categoría del yuan.
El Banco Central de China dio pasos
hacia la liberalización de la circulación del yuan. Su inesperada devaluación
de agosto fue bien recibida por el FMI que la consideró como un avance hacia el
objetivo de que fluctúe según las fuerzas del mercado. Además, Pekín anunció que un grupo de bancos centrales admitió al yuan en sus
mercados de divisas lo cual estimula la internacionalización de esa moneda. El
Banco Central de China dio pasos hacia la liberalización de la circulación del
yuan.
La decisión del FMI se hará
efectiva en octubre de 2016. Hasta ahora, el
selecto grupo de divisas que integran la cesta del FMI está compuesto por el dólar
estadounidense, el euro, la libra esterlina y el yen, con cuya combinación el
organismo determina el valor de los DEG la moneda que sus 188 países miembros
utilizan para sus reservas o transacciones. Con la moneda china, la
cesta del FMI se compondría (a partir del 1/10/2016)
con: 41,8% para el dólar, 30,9% para el euro, 10,9% para el yuan, 8,4% en yenes
y 8,09% en libras. En la actualidad la
canasta con las monedas que la integran se compone: dólar 41,9%, Euro: 37,4%,
%. Libra: 11,3% y Yen: 9,4%
Fuente: AFP y EFE
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