A
un año del comienzo de una de las mayores caídas del precio del petróleo en la
historia, la principal fuerza detrás de la baja pronunciada, podría seguir intacta: Los
precios del petróleo iniciaron hace un año una caída de siete meses, que llevó
los futuros del crudo Brent desde 116 dólares por barril a cerca de 45 dólares
en enero.
Mientras
los suministros siguen creciendo, el panorama económico se ha complicado para
el principal consumidor de energía, China, que ha sido uno de los aspectos destacados en el mercado. A la combinación hay que añadir una
producción récord de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y la
posibilidad de un regreso de las exportaciones de petróleo de Irán, por lo que
las turbulencias en los precios parecen casi seguras.
Algunos interpretan que la tendencia es que disminuya rápidamente la fuerza del petróleo en las economías desarrolladas y en
desarrollo, han destacado que en los últimos 30 años la intensidad energética
-la cantidad de energía necesaria para generar una unidad del Producto Bruto Interno- ha bajado a la mitad en China. Si
bien se cree que la demanda China se mantendrá sólida, hay señales que su preferencia por petróleo se está moderando; inclusive, ya que la segunda mayor economía del
mundo está creciendo a su menor ritmo en décadas.
Venezuela
se encuentra atravesando una enorme crisis por la caída del petróleo. Las
autoridades de este país habían pedido una reducción de un 5% de la cuota de producción
del cartel, hasta los 30 millones de barriles diarios. No
obstante, la OPEP se había mantenido firme y decidió aplazar su
propuesta hasta mediados de 2016. "Hemos decidido posponer esta decisión
hasta la próxima reunión”, señalaba el secretario general de la organización.
La OPEP
atraviesa dificultades y el enfrentamiento entre sus socios no hace más que
debilitar su influencia sobre el mercado. Al término de una reunión reciente,
el ministro venezolano, advirtió a sus socios que "no hacer nada" hundiría
el precio del barril de crudo hasta los 20 dólares, con una rebaja del
50% sobre su cotización actual.
Desde
diciembre de 2011 los países productores se han limitado a mantener sin cambios
la cuota de producción de 30 millones de barriles diarios,
pero si hasta mediados de 2014 el barril se vendía a más de cien dólares, ahora
está en torno a los 40. Y sólo durante una jornada el precio del barril de Brent perdió un 2% de
su valor y se situó en 43 dólares.
Se añadía que la posición pasaba por
"monitorear el mercado porque se aproximaba un periodo de mucha
inestabilidad". "Los inventarios (reservas almacenadas de crudo)
están en el 85% y creciendo", enfatizaba, antes de advertir que si
aumentan el impacto en los precios será
un serio problema.
No
obstante, el ministro venezolano, que cuenta entre su grupo con aliados con
otros productores como Ecuador o Argelia, considera que si la demanda mundial
de petróleo crece con más fuerza y al mismo tiempo se reduce la oferta de fuera
de la OPEP, se podrá evitar ese escenario. Las autoridades de Venezuela habían
pedido una reducción de un 5% de la cuota de producción del cartel, hasta los
30 millones de barriles diarios.
Los
llamamientos de auxilio lanzados por Venezuela para frenar la producción de
petróleo e intentar elevar por la fuerza el precio del crudo han vuelto a ser
ignorados por sus socios de la OPEP. El cártel de países productores de
petróleo decidió en su reunión semestral en Viena mantener su actual techo
de producción, que viene siendo ignorado durante los últimos 18 meses, para
evitar que los Estados fuera de la organización consigan su cuota de mercado. Se trata
de una estrategia puesta en marcha por Arabia Saudí, el primer
productor mundial, y defendida por el resto de miembros del golfo Pérsico.
En el objetivo de esta estrategia, la OPEP confía en que el actual escenario de precios bajos se lleve por
delante proyectos de extracción de hidrocarburos no convencionales, ya sea a través
de la técnica del fracking o en aguas profundas. Muchos de
estas explotaciones se localizan en países como México, Brasil o EEUU, fuera
del cártel. Además, el grupo confía en que la reducción de inversiones por los
bajos precios implique en sí misma un equilibrio del mercado a través de una
caída de la oferta. La idea ha permitido al cartel recuperar niveles de ventas,
a costa - eso sí - de las debilitadas economías de algunos países. Los llamamientos de auxilio lanzados por Venezuela para
frenar la producción de petróleo e intentar elevar por la fuerza el precio del
crudo han vuelto a ser ignorados por sus socios de la OPEP.
El
Banco Mundial bajó su pronóstico de crecimiento global para 2015 a un 2,8%
desde un 3% y avisó a los países que deben prever situaciones delicadas.
A raíz de la baja de los precios, muchos
analistas esperaban que la producción cayera, especialmente la de los
perforadores de gas de esquisto en Estados Unidos, que son muy sensibles a los
vaivenes del mercado. Y sin bien algunos
productores han reducido las perforaciones y han dejado de producir, la
extracción sigue alta por la entrada en operaciones de pozos ya abiertos y una
reducción de costos de las empresas para seguir en el negocio.
Cómo
evolucionará el mercado hacia fin de año y en 2016 dependerá mucho también de
China. Sus importaciones de crudo se han mantenido
cerca de niveles récord durante 6 meses porque la demanda por gasolina se ha
disparado debido a un auge de los automóviles nuevos y un incremento de las
reservas estratégicas del Gobierno.
Fuente:
Broomberg – EFE -
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