El desarrollo de la crisis ha venido a complicar el ajuste con dos desequilibrios adicionales: el rápido deterioro de las cuentas públicas y el intenso aumento del desempleo, muy superior al que han registrado otros países. Dos problemas que, si no se encauzan pronto, pueden hacer disminuir gravemente las posibilidades de recuperación de la economía.
En el caso de las finanzas públicas, es bien conocido que niveles de déficit y de deudas públicas elevadas tienen un impacto significativo sobre los tipos de interés, sobre todo cuando los mercados están sensibilizados frente a la posibilidad de que se produzcan crisis fiscales. Pero, además, suponen importantes obligaciones para el comportamiento futuro del presupuesto, dado que obligan a financiar una carga creciente de intereses de la deuda pública y reducen la capacidad de la economía para enfrentar a perturbaciones futuras. Hay que tener presente que todas las experiencias históricas, propias y ajenas, muestran cómo las tendencias al aumento del déficit y de la deuda pública se arraigan con rapidez y luego son muy difíciles de quebrar, debido a los importantes factores de inercia que determinan su dinámica. En la actual situación, el margen de maniobra puede resultar escaso.
España, en comparación con otros países - como Italia por ejemplo -, con más del 100% de deuda, no tenía una excesiva deuda pública con un 68%. (El límite impuesto por la zona euro es 60%). El problema se presenta cuando el denominador de la relación, que es el PBI, empieza a disminuir, aunque lo que se adeude siga siendo parecido. Automáticamente la ratio de deuda se dispara hacia arriba. Las políticas llevadas a cabo para atenuar este efecto se están tratando, mediante la reducción del gasto público. Pero la real solución a esto no es otra que se vuelva a crear empleo y que los ciudadanos y empresas, con sus impuestos especialmente, sustenten el sistema. El interrogante es cómo se creará empleo y cómo se saldrá de la crisis.
El economista Krugman (premio Nobel de economía) también dejó claro que la situación actual de España no es consecuencia de que actualmente tenga una política fiscal irresponsable. Evidentemente, el problema es de fondo y viene de años atrás. Considera – junto con otros especialistas -, que no importa tener déficit en estos momentos, siempre y cuando este bien dirigido y con estrategias claras… En las perspectivas para España correspondientes a 2012 y 2013, los informes del Banco Goldman Sach demuestran que el país sufrirá una profunda recesión el año entrante, cuando el PBI de la economía española se contraerá un 1,5 %. Sin embargo, lo notable es que en 2013, España continuará en recesión, ya que en el conjunto del año seguiría registrando un crecimiento negativo del 0,2 %. De hecho, el informe del banco evidencia una "recesión mucho más profunda" para la zona euro en 2012, cuando el conjunto de la UE puede contraerse un 0,8 % y un 0,7 % en 2013. Una vez más, España e Italia serán los más afectados.
Se conocieron los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA). Realmente son datos sumamente inquietantes. La “Encuesta de Población Activa” (EPA) sitúa la tasa de paro en el 21,52% e incluso el EUROSTAT la considera mayor con un 22,6%. Una tasa muy elevada incluso al compararla con la tasa de hace apenas 4 años, cuando se encontraba mucho más reducida. En octubre de 2011, el paro registrado subía en 134.182 personas, llegando a una cifra total de 4.360.926. Actualmente, cerca de 5 millones de españoles se encuentran en situación complicada.
El desempleo juvenil - gente preparada y con ganas de emprender sus carreras profesionales -, trunca casi todas las opciones. La gente no se está quedando inmóvil y está continuando su formación académica o de idiomas, pero lo que indudablemente le faltará a esta generación será experiencia profesional para realizar bien un trabajo en el futuro. Por ello, la emigración empieza a presentarse de modo preocupante, con fuga de cerebros. Tras ellos, está la historia de que cada vez más familias se encuentran con la imposibilidad de hacer frente a sus gastos.
En Europa, España es el país con mayor tasa de desempleo, seguido de Irlanda con 14,2%, Eslovaquia con 13,4% y Portugal con 12,5%. Esta es la razón por la cual el desempleo es el principal problema que sufre España.
Es bueno precisar que la relevancia de las Pymes en el tejido productivo español es importante. Y no solo por el elevado porcentaje que representan sobre el total del número de empresas, sino también porque son responsables de un porcentaje elevado de la creación de nuevos puestos de trabajo en España. Estas características son compartidas con otras economías desarrolladas, aunque en España el tamaño medio de las empresas es algo inferior a la media europea.
La crisis económica está afectando de manera particular a este sector empresarial. A modo de ilustración: en 2008, más del 98% de las bajas empresariales fueron empresas con menos de diez asalariados, un porcentaje claramente superior al peso de este tipo de empresas en el tejido productivo español (que se situaba alrededor del 90%).
El banco estadounidense, Goldman Sachs, ha presentado (30/11/2011) sus previsiones de crecimiento mundial. En lo referente a nuestro tema, y dentro de sus perspectivas para España correspondientes a 2012 y 2013, demuestran que el país sufrirá una profunda recesión el año que viene, cuando el PBI de la economía española se contraerá un 1,5 %. Sin embargo, lo notable es que en 2013, España continúe con la recesión, ya que en el conjunto del año seguirá registrando un crecimiento negativo del 0,2 %.
Agreguemos que, en opinión de Goldman Sachs, se evidencia una "recesión mucho más profunda" para la zona euro en 2012, cuando el conjunto de la UE se contraerá un 0,8 % y sólo crecerá un 0,7 % en 2013.
Reconocemos que lo que manifestamos en este blog es bastante delicado para un país que tiene lazos muy estrechos con Argentina. Por eso, nuestros deseos son que pronto supere la situación crítica y se encauce – como lo merece - hacia un porvenir venturoso.
Fuente: Eurostat. Informe del banco Goldman Sachs. Banco Mundial
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