martes, 21 de junio de 2011

Modelos económicos aplicados en la Argentina (III)

(Continuación del blog anterior)
Con el regreso de la democracia en 1983 esta situacion no cambia demasiado, pero en la nueva presidencia se profundiza aun más la tendencia con la venta a precio muy bajos de las empresas estatales, de esta manera el Estado pierde su rol en la economia y se limita a ser un mero recaudador de impuestos que se dedican en gran parte a pagar los intereses de la deuda externa que seguía aumentando. Con los recursos provenientes de estas ventas y de un mayor endeudamiento, se logra un breve periodo de bonanza signado por la paridad peso dolar.
En este sentido, las reformas económicas de 1990 se basaron en la privatización de los servicios públicos y en la apertura de la economía. En 1991, el ministro de economía de entonces, recurrió a la paridad del peso argentino con el dólar estadounidense (Ley de Convertibilidad) debido en parte a la acuciante inflación que sufrió el país a fines de los 80´. Comenzaron a registrarse así tasas de crecimiento. En 1995 por el Efecto Tequila que demostró cómo un hecho externo podía influir en el país producto de la globalización— provocó un crecimiento negativo del PBI. Éste llegó a alcanzar los 300.000 millones de dólares en 1998. El PBI per cápita nominal (el más alto durante la década del 90´ en América Latina) llegó a los 8.300 dólares ese mismo año. Las exportaciones pasaron de 12.500 millones de dólares en 1990 a casi 27.000 millones de dólares en 2000 con un aumento del 110% en ese período.
Todas estas cifras fueron récord para el país. Sin embargo, este modelo produjo una concentración económica en los sectores financiero, de servicios y agroexportador, al mismo tiempo que una desocupación estructural cercana al 20% en sus peores momentos. Desde 1994 hasta el tercer trimestre de 2006 la desocupación a nivel nacional ha sido siempre de dos dígitos. La pobreza medida en el aglomerado Gran Buenos Aires osciló en ésta década entre el 33,7% en 1990, el 16,1% en 1994 y el 26,7% en 1999, siendo más baja de la registrada en la crisis hiperinflacionaria de fines de los 80.

Lss industrias se concentran en manos de grandes grupos transnacionales que se dedican a actividades de alta tecnificacion y poca mano de obra, enfocadas al consumo masivo y a la exportacion de commodities muchas de origen agropecuario como los derivados de la soja. En 1998 comienza una serie de crisis internacionales que provocan una fuga de capitales y una recesion, la desocupacion se generaliza y llegan a bajar incluso los salarios y jubilaciones de manera real y nominal. Todo esto finaliza en 2001 con un crack del sistema bancario, se congelan los depositos y la economia colapsa. Ante esto estalla el descontento popular que termina derrocando al gobierno.
Tras el año 2002 el modelo cambió y paso a ser una sustitución de importaciones leve, originada por la transformación del tipo de cambio, es decir se pasó de un 1 a 1 con el dólar a un 3 a1, por lo que se tuvo que reemplazar muchos de los productos que se adquirían en otros países por productos locales, quedando los fondos en el país y generando nuevas fuentes de empleo e inversiones, esto hizo crecer al país y salir de la recesión. Se produce la devaluacion y un cese al pago de la deuda externa y un rebote economico ayudado por un clima internacional cada vez mejor para las exportaciones argentinas, registrandose precios record en la soja y otros cereales. Ademas el Estado pasa de una situacion de deficit fiscal cronico a un superavit que permite de a poco ir reduciendo la dependencia de los capitales externos.
Se implementaron luego, mayores polìticas de distribución del ingreso. A su vez se concretaba una política de reestatización, que se ve claramente con la estatización de las AFJP, la re-estatización de Aerolíneas, etc.

(continuará)

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