martes, 24 de mayo de 2011

Reflexiones sobre el crecimiento económico

Bajo un punto de vista formal, al crecimiento económico se lo define como el aumento sostenido del producto de un país o región. Usualmente se mide como el incremento del PBI real en un periodo de varios años o décadas.

En la actualidad, esta definición tiende a ser un tanto simplista en el sentido de que solo habla de una tasa de variación del PBI (o del PBN) y no toma en consideración otras variables que permiten comprender mejor el crecimiento del producto. Por ejemplo, el término “crecimiento” puede utilizarse para delimitar los estados en que la ciencia y la tecnología modernas son absorbidas y difundidas a través de varios sectores y subsectores de la economía.
La existencia de convergencia (este tema ya lo tratamos en nuestro blog de fecha 15/2/2008) se propuso, como el test fundamental que tenía que distinguir entre los modelos de crecimiento endógeno y de crecimiento exógeno. En la década de 1980, los nuevos teóricos argumentaron que el supuesto de rendimientos decrecientes de capital, llevaba al modelo neoclásico a predecir convergencia entre naciones. Por el contrario, los rendimientos constantes del capital en los modelos de crecimiento endógenos comportan la predicción de no convergencia. Estos modelos incorporan rendimientos no decrecientes a través de la utilización de otros factores como son: el capital humano, la tecnología, gastos en inversión y desarrollo, que comportan la predicción de no convergencia.
Los componentes del progreso técnico, tanto endógeno como exógeno, pueden observarse mediante las mejoras de los conocimientos y de la eficiencia, debido a que constituyen las principales causas, e indican la importancia del papel que desempeñan la investigación, la educación y la formación en el crecimiento.
En los últimos años se ha observado la importancia del capital humano como factor de producción para el crecimiento económico. Este factor productivo se analizó en distintos aspectos de la teoría económica. Parte del análisis se basó en la incorporación exógena del conocimiento en la producción, objetada posteriormente por economistas que consideran al progreso técnico como variable endógena en el proceso productivo. Estos últimos – autores tales como Romer, Mankiw y Wei l- se basaron en la ampliación del modelo de Solow.
Los seres humanos determinan con sus actos concientes la tasa de progreso técnico y si eso es así, esos actos deben formar parte de una teoría explicativa y no darse simplemente por supuesto. El capital humano es entendido como: trabajo calificado para producir, trabajo capaz de manejar maquinaria compleja, trabajo que puede generar nuevas ideas y nuevos métodos en la actividad económica. El mismo se adquiere mediante la educación formal y la formación de carácter informal, así como por medio de la experiencia en el trabajo y no es el mero resultado del crecimiento de la población o del progreso técnico especificado exógenamente.
Los economistas neoclásicos introdujeron el crecimiento exógeno de la productividad. Una pregunta a la que se enfrentaron fue el tipo de progreso técnico que se debía introducir ya que algunas innovaciones permiten producir la misma cantidad de producto con una menor cantidad de capital, denominadas progreso técnico ahorrador de capital. Otras innovaciones, en cambio, son ahorradoras de trabajo, llamadas progreso técnico ahorrador de trabajo. Finalmente otras no reducen el uso de ningún factor en relación con los demás, conocidas como progreso técnico neutral.
La teoría económica se ocupa en general de la tendencia del crecimiento a largo plazo de la economía, o sea de su crecimiento potencial. El modelo mas utilizado para explicar el crecimiento es el modelo de Solow. Es un modelo clásico e incorpora los supuestos habituales de ese análisis, como pleno empleo y competencia perfecta en los mercados de productos y de factores, rendimientos decrecientes a escala para cada factor, etc. Este modelo fue desarrollado inicialmente por Robert Solow, a fines de los 50. Según el modelo de Solow el nivel del producto por habitante en el largo plazo (estado estacionario) depende de la tasa de ahorro de la economía, que es la que determina el stock de capital y de la función de producción que depende del estado de la tecnología.
Debe destacarse que el crecimiento económico no tiene en cuenta, por ejemplo, lo que sucede con la distribución del ingreso. Usualmente se considera que una distribución del ingreso más progresiva implica un mayor bienestar. A pesar de todo esto, la medida de crecimiento económico es muy útil para analizar muchos elementos de la economía y la política económica.
Un concepto más amplio que capta los aspectos no considerados por el producto bruto es el concepto de desarrollo económico, que incluye, además de aspectos como el nivel de producción, aspectos estructurales como la educación de la población, indicadores de mortalidad, esperanza de vida, etc. En el concepto de desarrollo también se incluyen nociones más abstractas como la libertad política, la seguridad social, etc.
¿Porqué no se usa el concepto de desarrollo económico u otras medidas del bienestar? Básicamente, por la dificultad para medir el desarrollo económico. El desarrollo económico es un concepto muy amplio y no hay un consenso general sobre su definición exacta. Por otro lado, también es muy difícil trasladar la observación de desarrollo económico a una medida numérica del mismo, las comparaciones interregionales e intertemporales son muy difíciles. El producto bruto interno es una medida numérica de fácil interpretación, además, es aceptable en los modelos económicos, donde en general el producto de una economía es el resultado de la combinación de insumos productivos (capital y trabajo) utilizando una tecnología determinada.

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