Una opción es un contrato por el que el comprador, mediante el pago de una prima, adquiere el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender cierto activo a un precio determinado - precio de ejercicio - en o antes de una fecha futura - fecha de vencimiento. Resumiendo, la opción es un contrato por el que una de las partes, pagando una prima, tiene el derecho y no la obligación de vender o comprar el activo subyacente a un precio pactado en una fecha o período determinado.
En general, el ser humano es adverso al riesgo. Identificar, medir y controlar ese riesgo es lo que se premia. Las opciones le dan al inversor la alternativa de cubrirse ante el azar. Las opciones suponen tener la posibilidad de elegir. El precio, seria la prima, o sea, lo que se paga para adquirir ese derecho. Sirven básicamente para limitar el riesgo y ofrecer cobertura. Existen dos tipos de opciones sobre las acciones de empresas: opciones “calls” y opciones “put”. En ambas clases se puede ser comprador o ser vendedor. Se negocian en mercados OTC -over the counter- y en mercados organizados. Son los productos financieros que ofrecen mejores posibilidades de cobertura y especulación, y gozan de altos grados de liquidez y bajos costos de transacción.
Creemos que un ejemplo servirá para comprender la operación: una persona acaba de ser transferido por su empresa a una provincia X. Esta persona, se ha adelantado para empezar a buscar casa mientras que su esposa y sus hijos se han quedado en Buenos Aires. La persona encuentra la casa ideal en la provincia X. Recién ha sido terminada de construir y está completamente vacía y lista para ser ocupada. El precio es de $200.000. Preocupado porque la casa pueda ser vendida a otra persona antes de que su esposa la pueda ver, le ofrece al constructor $500 por el privilegio exclusivo de comprar la casa por $ 200.000 en cualquier momento en los próximos 10 días. El constructor acepta su oferta. Aquí la persona acaba de comprar una opción sobre la casa. Durante los próximos 10 días, la persona puede ejecutar la opción y comprar la propiedad al precio previamente establecido de $200.000. Si no ejecuta su opción, esta expirará al final de los 10 días y el constructor se quedará con los $500.
El lanzamiento cubierto es una de los primeros consejos que los analistas recomiendan cuando uno se acerca a las opciones. Consiste en una operación que combina la compra de acciones y la venta simultánea de opciones de compra (calls) sobre esos papeles, transacción por la que se gana un premio (prima). Si la opción se ejerce – es decir, el precio de mercado del papel es mayor al pactado) el inversor deberá vender las acciones a ese valor determinado, y así obtendrá la diferencia entre el precio de venta, el precio que pagó y la prima que cobró.
A todas luces se tratará de una diferencia que, dependiendo del plazo que dure la estrategia, permitirá obtener una determinada tasa de retorno actualizada. El objetivo, de hecho, es que al inversor que realizó el lanzamiento le ejerzan la opción. Sería asimismo, ideal para los mercados que van en forma lateral, o sea, se mueven entre dos precios, los riesgos que esto implica son para tener en cuenta: existe el riesgo de que la opción no se ejerza y que no se haga efectiva la venta de los papeles. Así, si al momento del vencimiento, la acción tiene un precio por debajo del acordado, no se ejercerá la opción y el lanzador cubierto se quedará con la acción a un precio equivalente al precio de compra menos la prima cobrada.
Esto es algo parecido a como las opciones funcionan en el mercado de futuros y la bolsa de valores. Por ejemplo, si la persona compra una opción calls (el derecho pero no la obligación de adquirir un contrato de futuros), una acción a determinado precio L., por un importe $ X, si la acción se cotiza subiendo durante el termino de la opción la persona puede ejecutar o vender la opción para obtener ganancias. Sin embargo, si la acción no sube por arriba de su strike price (precio de ejecución), o baja en valor, su perdida será $ X pero nunca más de eso; el riesgo en la compra de opciones es limitado al precio de la opción (más las comisiones del intermediario). No así en la venta de opciones, donde el riesgo es ilimitado.
Si un inversor hubiera anticipado una caída abrupta de los precios que en ocasiones se dieron y hubiera comprado un “put” para cubrir sus posiciones y poder vender a un precio determinado, se hubiera ahorrado problemas. Entender cuáles son los riesgos que entraña la utilización de las opciones, comprender la volatilidad a las que están expuestas y saber sobre las estrategias que pueden seguirse para acotar el riesgo son claves a la hora de decidirse. Esto requerirá un análisis pausado y consciente de la operación a realizar.
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