Viene bien este tema, a raíz de
expresiones del actual presidente electo en Argentina, que formulara en la
reciente Conferencia Industrial Argentina de la (UIA). En realidad, el tema de
productividad ha dado motivo de análisis y comentarios y su fin fue
siempre demostrar que el término, en el
análisis económico, es de fundamental importancia.
En la reunión citada, el
presidente argentino señaló con énfasis que es vital “fijar normas, planos
estratégicos de mediano y largo plazos que posean alentadores fines de
productividad y donde el primero que tiene que ponerse a trabajar es el Estado”.
Con estas expresiones el mandatario ha definido que este factor de crecimiento
económico es esencial, y que representa aspectos determinantes como: la
tecnología, la innovación y la organización, que asumirá un papel cada vez más
importante
La productividad puede
definirse como la
relación entre la cantidad de bienes y servicios producidos y la cantidad de
recursos utilizados; es un indicador que refleja qué tan bien se están
usando los recursos de una economía en la producción de bienes o servicios. Mejorar
la productividad es una
de las aspiraciones finales de cualquier empresa ya que ello significa que se
han reducido costos y que el rendimiento de la firma es mayor. Sin embargo,
maximizar la productividad es también uno de los problemas complejos de
cualquier directivo, un objetivo complicado de alcanzar y que debe sustentarse
en diversos pilares.
El concepto de productividad tiene muchas
connotaciones que dependen del contexto en el que nos expresamos. No obstante, centrándonos
en el aspecto económico, es bueno aclarar todas las dudas que se tengan
acerca de este término, entendiendo que el declive
crónico de la productividad es un dilema global de las últimas décadas. En un informe sobre el tema, el grupo estadounidense “The Conference Board” había calificado directamente como
“alarmante” el hecho de que en 2014 el ritmo de incremento de la productividad de
todos los países en conjunto siguió estancado 0%, por tercer año seguido.
Por un lado, están las estructuras e infraestructuras de la empresa. ¿Cómo se organiza la
empresa? ¿Cómo se conectan entre sí las diferentes sedes o departamentos? Dicho
de una forma simple,:¿cómo hacer para que, la columna vertebral de una empresa
sea lo más sólida posible? Además de existir una correcta estructura, todo el
mundo en la empresa debe tener claro cuál es su lugar en ella.
Optimizar los procesos de producción es otra de las claves para mejorar la
productividad. Por procesos nos referimos a todos aquellos pasos que se aplicarán para sacar adelante un proyecto. Optimizar procesos también supone tener alternativas y capacidad de respuesta
en caso de cualquier contingencia (averías, cambios estratégicos, cambios en la
perspectiva del cliente, etc). Para mejorar los procesos de producción es
indispensable tener una buena estructura
y, también tener en cuenta los dos siguientes aspectos.
Por un lado, las herramientas con las que cuenta la empresa para
llegar a sus objetivos, es decir, todos aquellos activos materiales que
beneficien la producción y el rendimiento en el trabajo. Tan importante como
estar actualizados en las nuevas tecnologías es aprovechar al máximo los recursos de los que disponemos, aunque
sean escasos.
Otro elemento muy relevante se encuentra en el factor humano: los
trabajadores. Los trabajadores son activos primordiales dentro de cualquier
empresa y son pieza básica para mejorar la productividad. Cualquier
compañía que se precie de buena dota de importancia y responsabilidad a sus
trabajadores. Para garantizar un buen
rendimiento y mejorar la productividad se necesitan: buenas condiciones
laborales, buenos sueldos, buen ambiente de trabajo y otros muchos valores que
consigan que un trabajador mejore su
productividad.
Por supuesto, todos estos
requisitos han de cumplirse dentro de las posibilidades de la empresa, es
decir, - como ya lo hemos reseñado, optimizar la productividad supone
que cada persona física o jurídica llegue a sú máximo, siempre dentro de sus
capacidades. Agreguemos que el ministro argentino de Trabajo.había tomado la
iniciativa y expresaba que debía
incluirse como criterio en las paritarias.
Fuente: Conferencias en la UIA
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