jueves, 7 de julio de 2011

Imprecisiones sobre lo que expresa un PBI

El producto bruto interior, PBI o (PIB) es el principal indicador de macroeconomía existente que mide el valor monetario de la producción de bienes y servicios finales de un país durante un período de tiempo. Se suele usar como medida del bienestar material de una sociedad. Su cálculo es un parámetro fundamental, un indicador esencial dentro de lo que es la contabilidad nacional. Para calcularlo se emplean varios métodos.

Sin embargo, este importante indicador suele ser criticable desde varios puntos de vista y esta crítica viene fundamentada por aspectos esenciales. Por ejemplo: el PBI no tiene en cuenta la autoproducción; la labor de la huerta de las casas, la labor de las amas de casa, la economía marginal,etc. En el caso de los servicios es muy difícil distinguir entre aumentos de precio por calidad o servicios y aumento de estos por inflación. No tiene en cuenta el valor de los activos y pasivos públicos y privados. En el caso de una catástrofe natural, el PBI solo contabiliza la destrucción de los activos.

Además, el cálculo del PBI equipara riqueza a crecimiento. Una sociedad, según los indicadores tradicionales basados en el PBI, no seguirá mejorando si no aumenta su PBI total y el PBI per cápita. Asimismo, las limitaciones del PBI para juzgar la salud real de una economía, que podría estar creciendo artificialmente a partir de prácticas basadas en una industria anticuada y contaminante, o a partir de un aumento en los gastos militares y de seguridad, este indicador relaciona desarrollo humano con necesidad de crecimiento. Más y más grande significa más rico y próspero. Y, por tanto, más “desarrollado” y “feliz”.

Uno de los actuales retos de la generación de estadísticas de un país es contar con información relevante y oportuna para la toma de decisiones y el seguimiento de los compromisos internacionales. Los indicadores estadísticos, sin duda, constituyen una de las herramientas indispensables para el logro de estas acciones y una de las tareas del INDEC (en este caso, en nuestro país) será fomentar la cultura para su correcta construcción y aplicación.
Desde el punto de vista contable, se debe tener en cuenta que hay muchas actividades que generan valor pero que sin embargo no son contabilizadas por el producto bruto interno. Además de corresponder computar el trabajo realizado en el hogar, el producto interno bruto debería también imputar el alquiler de la vivienda propia. Del mismo modo, se consideran a los gastos en educación como consumo de servicios, aunque se deberían computar como inversión, y lo mismo sucede con la compra de automóviles. Estas limitaciones se deben a la sencillez de la contabilidad nacional o a las limitaciones de datos (sería prácticamente imposible calcular el valor de los trabajos domésticos de todas las personas de un país, y su estimación daría lugar a muchas dudas.

Asimismo, se critica el PBI como indicador porque si bien refleja la renta generada en el mercado productivo por un país en un período de tiempo, no incluye otros aspectos como: los costos del uso de los recursos naturales y tampoco informa sobre la desigualdad de la renta. Pero donde se advierte la discusión más pronunciada, es en la denominada “renta per cápita” La renta per cápita, como unidad de medida del bienestar social y calidad de vida de los habitantes de un país, ha perdido su credibilidad. Entre sus principales omisiones:

1)1a renta per cápita ignora las desigualdades de la renta en una sociedad. Por ejemplo, Estados Unidos - no obstante sus problemas actuales – sigue siendo el país más rico del mundo y el que es capaz de crear más riqueza; pero 2/3 de las ganancias totales del país entre 2002 y 2007 fueron captadas por el 1% de la población, explicaba en un análisis, The Economist. No contabiliza las externalidades negativas (la contaminación no penaliza y, si genera negocio, puede incluso pesar positivamente en el indicador, Tampoco ilustra sobre la economía sumergida o en negrose; 2) Equipara producción (o creación de actividad económica) con riqueza.

Varios gastos incluidos en el PBI, como el militar y el de seguridad, no son consumidos ni aumentan las posibilidades de producción, sino que sólo pretenden “proteger”. Aumentar el gasto militar o de inteligencia puede tener consecuencias impactantes para un presupuesto, aunque el PBI podría incluso crecer con un aumento de estas partidas. La renta per cápita, o PBI dividido por los habitantes de un país, también aumentaría.

El PBI per cápita se usa con regularidad. La mayoría de los países proporcionan información sobre PBI y renta per cápita cada trimestre, con el fin de observar tendencias y aplicar medidas en función de cómo se comparan los datos de un trimestre con los del mismo período de años anteriores, o con los facilitados por países, de naturaleza similar, socios comerciales, etc. Al ser utilizado por todos los países del mundo, el PBI se ha transformado en un especial indicador comparativo para medir algo para lo que no ha sido diseñado: el nivel de vida de la población.

Para el Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz, el PBI “sólo compensa a los gobiernos que aumentan la producción material. No mide adecuadamente los cambios que afectan al bienestar, ni permite comparar correctamente el bienestar de diferentes países. No tiene en cuenta la degradación del medio ambiente ni la desaparición de los recursos naturales.” El concepto del PBI, utilizado con cuidado, puede ser útil. Pero por muchas personas, incluso por muchos buenos economistas, el PIB ha sido utilizado para juzgar el bienestar aún cuando hacer esto conduce a conclusiones que contribuyen a generar confusión.

En una apreciación generalizada, el cálculo del PBI equipara riqueza a crecimiento. Una sociedad, según los indicadores tradicionales basados en el PBI, no seguirá mejorando si no aumenta su PIB total y PIB per cápita. Además de las limitaciones del PBI para juzgar la salud real de una economía, que podría estar creciendo artificialmente a partir de prácticas basadas en una industria anticuada y contaminante, o a partir de un aumento en los gastos militares y de seguridad, este indicador relaciona desarrollo humano con necesidad de crecimiento. Más y más grande significa más rico y próspero. Y, por tanto, más "desarrollado" y "feliz". Además de omitir la distribución de la riqueza entre la sociedad, el nivel educativo, la esperanza de vida o la huella ecológica de una sociedad para calcular su "bienestar" real, el PIB no tiene en cuenta varios matices:
Destaquemos que el Fondos de las Naciones Unidas para la infancia, UNICEF usa otros indicadores de sanidad, educación, etc., para conocer la tasa de progreso: tasa de mortalidad infantil, esperanza de vida, tasa de alfabetización de adultos, tasa de escolarización primaria, etc. Un indicador resumen es el índice de desarrollo humano (IDH), desarrollado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que combina aspectos de salud (esperanza de vida, educación, tasa de alfabetización y tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y terciaria, y nivel de vida PBI per capita).

El IDH es un indicador más completo y relacionado con parámetros que no tienen sólo en cuenta la creación de riqueza a través del consumo, sino la propia vida de los ciudadanos y su nivel educativo. Pero el PBI y PBI per cápita siguen siendo usados prácticamente como sinónimo del IDH, al aprovecharse de la tesis de que todos los ciudadanos se beneficiarían del incremento de la actividad económica en el país en su conjunto. Tanto el IDH como los otros indicadores mencionados se conforman con intentar medir el "nivel de vida". Pero, ¿existe algún método reconocido capaz de medir la calidad de vida de la ciudadanía?. Al menos, existen algunos intentos buscando aportar pistas sobre el bienestar humano, teniendo en cuenta factores de sustentabilidad. Debe mencionarse que en febrero de 2008, el presidente francés encargó la creación de una comisión para identificar los límites del PBI. La comisión, dirigida por el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, hizo públicos sus resultados en un meduloso informe.

Nota: ver nuestros trabajos relacionados, en los blogs de fechas:29/09/09 y 16/07/2010

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