La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se ha constituido en uno de los más influyentes Foros Mundiales en el que se analizan y se establecen orientaciones y normas sobre temas, económicos, educacionales, medioambientales y muchos otros de gran relevancia internacional. Los representantes de los países miembros intercambian información y armonizan sus políticas, con el objetivo de maximizar el crecimiento económico, apoyar su desarrollo y el de los países no-miembros.
El Departamento de Educación de los Estados Unidos y socios convocarán a los líderes en educación del mundo para la cumbre sobre la enseñanza en marzo del 2011. La Cumbre convocará a los ministros en educación, dirigentes sindicales nacionales, líderes de organizaciones educativas y profesores exitosos de países con un alto desempeño y mejoramiento de sus sistemas educativos, para identificar las mejores prácticas a nivel mundial que promueven, eleven y mejoren la profesión de la enseñanza.
En muchos de los países más pobres del mundo, los sistemas educativos están sufriendo las consecuencias de la recesión económica mundial. En el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2010 – Llegar a los marginados - se afirma que la crisis podría crear una “generación perdida” de niños cuyas oportunidades vitales quedarían irremisiblemente dañadas, si no se logra proteger su derecho a la educación. El trabajo examina quiénes son esos niños y por qué se están quedando retrasados, y analiza las soluciones específicas capaces de garantizar que ningún niño se quede sin instrucción escolar.
A menudo los niños y los sistemas educativos se encuentran en la primera línea de un conflicto violento: alrededor de un tercio de los 72 millones de niños no escolarizados que hay en el mundo viven en tan sólo 20 países víctimas de la violencia. El Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo de 2011 analizará los nocivos efectos de los conflictos sobre los objetivos de la Educación para Todos.
Recordemos que en abril de 2000, más de 1.100 participantes de 164 países se dieron cita en Dakar (Senegal) para celebrar el Foro Mundial sobre la Educación. Los asistentes, entre los que figuraban desde maestros hasta primeros ministros, profesores universitarios responsables de formular políticas, dirigentes de organismos no gubernamentales y jefes de importantes organizaciones internacionales, aprobaron el Marco de Acción de Dakar 2000, titulado “Educación para Todos: Cumplir nuestros compromisos comunes”.
El Informe se elabora cada año para evaluar los progresos de los países y regiones del mundo hacia la consecución de los siguientes objetivos: 1. Desarrollar la atención y educación de la primera infancia.2. Garantizar el acceso de todos los niños y niñas a una enseñanza primaria gratuita y de calidad, de aquí a 2015, 3. Mejorar las posibilidades de aprendizaje ofrecidas a los jóvenes y adultos. 4. Aumentar en un 50% las tasas de alfabetización de los adultos, de aquí a 2015. 5. Lograr la igualdad entre los sexos en la educación en 2015. 6. Mejorar la calidad de la educación. Los objetivos 2 y 5 forman parte del Desarrollo para el Milenio, adoptados en el año 2000 por 189 países. Esos objetivos apuntan a reducir a la mitad la pobreza en el mundo, de aquí a 2015.
El Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo es el instrumento primordial para evaluar los progresos mundiales en la consecución de los seis objetivos de la EPT fijados en Dakar, con los que más de 160 países se comprometieron en 2000. La publicación recibe financiación de la UNESCO y de organizaciones bilaterales y multilaterales, y aprovecha las competencias de un Consejo consultivo internacional. En sus reuniones anuales, el Consejo examina el ámbito y los contenidos del Informe en preparación y proporciona asesoramiento acerca de su desarrollo ulterior. El análisis es un proyecto internacional de seguimiento y evaluación de los resultados de la acción de los gobiernos, la sociedad civil, los donantes bilaterales y los organismos internacionales en el campo de la educación. El Consejo Asesor del Informe se reúne una vez al año. Su composición refleja la diversidad de las partes interesadas y el espíritu de cooperación que las anima en su empresa común.
Un problema candente en la Argentina es, precisamente el de la educación. Aunque se le asigna gran importancia en el discurso cotidiano, anunciando que ingresamos a la “sociedad del conocimiento”, en los hechos concretos demostramos una escasa preocupación por la educación. Por eso, es necesario reflexionar sobre la imprescindible necesidad de volver a instalar la idea que la educación formal sigue siendo esencial y, sobre todo, inseparable del esfuerzo. Educarse es una labor personal que demanda esforzado trabajo. Esta dimensión se está perdiendo en todos los campos de la realidad social y, muy especialmente, en la educación.
Un reciente estudio internacional sobre la calidad educativa en Argentina es muy oportuno comentar. El estudio - que cada 3 años es dirigido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -, refleja que sobre 65 países analizados, Argentina ocupó el puesto 58, mientras que 3 años atrás estaba en el puesto 53, y su puntaje se redujo de 418 a 398 sobre 1000 puntos máximos. El estudio, sobre alumnos de 15 años, evalúa el grado de comprensión de lectura, matemáticas y ciencias.
En los 90, la Argentina implementó una reforma educativa (la ley federal de educación) que implicó, principalmente, la extensión de la educación obligatoria en dos años adicionales. El ritmo de la implementación fue sustancialmente diferente entre provincias, lo cual provee una fuente de identificación del efecto causal de la reforma. Pero no presentó, en general, efectos sobre los resultados educativos y laborales..
En la reiterada referencia a la “sociedad del conocimiento” coinciden hoy los dirigentes del mundo entero. Buscan señalar así la importancia que en la economía contemporánea ha adquirido la tecnología, producto a su vez, del gran desarrollo de la investigación científica. Lo que no se señala con tanta frecuencia es que esa “sociedad del conocimiento” requiere, por parte de la sociedad importantes inversiones en educación y ciencia, así como de cada una de las personas, el esfuerzo imprescindible para lograr una formación de calidad.
Fuente: OCDE
No hay comentarios:
Publicar un comentario