Es poco probable que EE.UU. acelere su ritmo de crecimiento mientras que los aumentos de precios de los combustibles y los alimentos y la caída de valores de las propiedades inmobiliarias fuercen a los consumidores a restringir sus gastos.
La economía de este país creció a un ritmo del 0,9% en el primer trimestre, el más bajo en cinco años, informaba el Departamento de Comercio norteamericano. El trimestre estuvo marcado por la mayor depresión del sector de la vivienda en 26 años y la primera disminución de las ventas en general dentro del país en 17 años, según las cifras oficiales. La actividad del sector servicios creció en mayo por segundo mes consecutivo. El ritmo de ventas de casas de segunda mano descendió 1% en abril a una tasa anual de 4,89 millones de unidades, de acuerdo a un informe elaborado por la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces. La cifra representa un descenso menor al esperado. Los inventarios de viviendas sin vender subieron 10,5%, hasta los 4,55 millones de unidades a fines de abril.
Empero, algunos creen que tendrá mucho impacto en el gasto de los consumidores la devolución de unos 150.000 millones de dólares en impuestos que comenzó el mes pasado y beneficiará a más de 130 millones de personas. La FED (Reserva Federal de los Estados Unidos) espera que el consumo se sostenga después que las familias cobren los cheques de la devolución de impuestos. El gasto de los consumidores en los Estados Unidos había subido en mayo gracias a estos cheques de estímulo fiscal del gobierno, que reforzaron los presupuestos familiares. Esta ayuda implementada por el gobierno también favoreció la tasa de ahorro del país, que subió al máximo desde 1995. Las venta totales de los minoristas ascendieron un 1% en mayo, debido a que muchos consumidores tenían más dinero para gastar tras recibir esos cheques del gobierno por reembolso impositivo.
Otro factor que contribuyó al ajuste de cifras fue la reducción del déficit en el comercio exterior de bienes y servicios a su cifra más baja en cinco años. Pero debe destacarse que en sus últimos informes, los funcionarios de la Reserva Federal, se centraron en las expectativas de la inflación a largo plazo. La persistencia de las fuertes presiones inflacionarias destaca el dilema que afronta la FED para luchar contra el aumento en los precios o apoyar a una complicada economía. Los precios al consumidor subieron un 0,6% en mayo, levemente más de lo esperado y la tasa más rápida desde noviembre pasado, impulsados por alzas en la nafta y la energía. En cuanto a La inflación subyacente,(que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía), marcaba una tasa del 0,2%, en línea con lo esperado.
Los precios de la energía subieron un 4,4% mensual, la mayor alza desde noviembre, tras mantenerse estables en abril. Ese incremento fue impulsado por un aumento del 5,7% en la nafta, que también fue el mayor ascenso desde noviembre. Los pedidos de bienes duraderos en Estados Unidos cayó 0,5% en abril, menos de lo que esperaba el mercado, según un informe publicado hoy por el gobierno.
En términos interanuales, los precios al consumidor subieron un 4,2%, la mayor alza desde enero y más de lo esperado. Pero la medición subyacente aumentó un 2,3%, dentro de lo estimado Se esperaba un aumento del 3,9% en el índice general medido a tasa anual. La confianza del consumidor estadounidense descendió más de lo esperado en junio, al alcanzar el mínimo nivel en 28 años, según un informe elaborado por la Universidad de Michigan. De acuerdo a ese relevamiento, la caída de la confianza del consumidor se originaba en los altos precios del petróleo y en la creciente pérdida de empleos.
Desde diciembre pasado, la economía de Estados Unidos tuvo una pérdida neta de 324.000 puestos de trabajo. El aumento mensual del desempleo fue el mayor en 3 años, y la pérdida de puestos de trabajo, la quinta consecutiva, en un mes en el que la economía perdió 49.000 empleos, según informó el Departamento de Trabajo. Resumiendo: el índice de desempleo en Estados Unidos subió cinco décimas en mayo y llegó a 5,5%. El número de estadounidenses que solicitó subsidio por desempleo subió más de lo esperado, según un informe del gobierno de EE.UU. La cantidad de personas que pidió el beneficio por primera vez aumentó a 372.000 en la semana terminada el 24 de mayo desde una cifra revisada al alza de 368.000 en la semana anterior, según datos del Departamento de Trabajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario