Se puede definir a la mecanización agraria como el proceso en el cual la energía mecánica es puesta al servicio de la producción agrícola. El sector de la maquinaria agrícola comprende la fabricación y comercialización de los productos, sus partes y componentes. El sector fabricante de maquinarias agrícolas y agropartes tiene una extensa trayectoria en Argentina y se ha constituido en una pieza clave para el desarrollo agropecuario del país.
La energía mecánica es puesta al servicio de la producción agrícola, ofreciendo la oportunidad de realizar en menor tiempo todo tipo de tareas como: pulverizaciones, labranza, siembra, desmalezado, manejo de la cosecha, entre otros. En la actualidad no es posible pensar en una producción moderna y económica sin la intervención de equipos mecánicos que reduzcan o faciliten las tareas rurales. El sector de la maquinaria agrícola comprende la fabricación y comercialización de lo siguientes productos, sus partes y componentes: Tractores, maquinas para labranza, sembradoras, pulverizadoras, cosechadoras, máquinas forrajeras, equipos para traslado de granos, etc.
En particular sus innovaciones y adecuaciones han contribuido mucho para la expansión de la tecnología de siembra directa en el país. Está integrado por 665 empresas, todas ellas radicadas en las áreas agrícolas más importantes del país. La gran mayoría son PyMEs, favoreciendo la alta atomización, fuerte inserción y concentración en una línea de productos.
Actualmente, si desea sostenerse en el país la tendencia creciente en la participación de las maquinarias agrícolas nacionales sobre el total comercializado en el mercado interno y hacer frente a una creciente demanda externa (Venezuela, Este de Europa y otros), deberá reforzarse el apoyo del Estado al sector, mediante políticas que incentiven nuevas inversiones y amplíen la capacidad de producir localmente estas maquinarias.
En el stand del INTA en Expoagro 2007, bajo el lema “INTI – INTA innovando junto a la industria de la maquinaria agrícola para fortalecer su competitividad”, se firmó una Carta de Intención que tiene por objeto la formalización de un antecedente a partir del cual las partes expresan la voluntad de crear una Unidad de Colaboración Tecnológica INTI-INTA de Innovación para la Maquinaria Agrícola.
Las ventas de maquinarias agrícolas en el mercado interno han experimentado un importante crecimiento desde 2002, alcanzando en 2004 los $ 2.390 millones, el mayor monto de ventas del período. Aunque en los años 2005 y 2006 no se logró alcanzar dicha facturación, las ventas se han mantenido en niveles levemente inferiores.
En el marco del proyecto “Estudio para la reorganización productiva en empresas argentinas manufactureras de maquinarias agrícolas” impulsado por el INTI y la SECyT a través de sus programas de Economía Industrial y Competitividad Productiva, respectivamente, se han propuesto acciones concretas de apoyo al sector, incluyendo la articulación de las capacidades técnicas existentes en el INTI e INTA con las de la industria para la mejora de su competitividad.
La información provista por el INDEC sobre las 50 principales empresas que constituyen el núcleo de la industria de las maquinarias agrícolas, agrupados en los cuatro grandes segmentos que son relevantes para la producción y cosecha de los principales granos, cereales y oleaginosas, la facturación total correspondiente a 2006 fue de $ 2.249 millones, de los cuales el 33% correspondieron a cosechadoras, el 28% a tractores, el 20% a sembradoras y el 19 % restante a implementos
De la comparación del total de las ventas de maquinarias agrícolas en 2006 con relación a 2004 surge que mientras las ventas de maquinarias de fabricación nacional han crecido levemente, las de las importadas se redujeron, pasando de una relación del 35% de equipos nacionales y 65% importados en 2004 a una del 46% y 54%, respectivamente, en 2006, con variaciones notables al interior del sector.
Considerando las unidades vendidas en 2006, se ubica en el primer lugar el segmento de los implementos con 10.931 equipos vendidos, seguido por tractores con 5.882 unidades, sembradoras con 3.576 y cosechadoras 1.885. Esta variación en el orden de importancia al considerar las unidades vendidas, se debe al mayor valor unitario de los equipos más complejos como las cosechadoras y sembradoras con relación a otros como los implementos, dado que en este último segmento se incluyen una gran cantidad de equipos, desde rastras y acoplados, de menor complejidad, hasta pulverizadoras autopropulsadas de última generación, de elevado valor unitario.
Prácticamente lo opuesto ha ocurrido en el caso de las sembradoras, donde casi la totalidad de las maquinas comercializadas en el mercado interno en 2005 y 2006 son de origen nacional. En implementos también predominan los equipos de fabricación nacional, con una participación del 72% de las ventas en el último año.
El conflicto entre el sector agropecuario y el Gobierno afectó a la industria de la maquinaria agrícola y, específicamente, a todo el sistema de comercialización de implementos. Desde la vigencia del aumento de las retenciones se han paralizado por completo las ventas de máquinas agrícolas y se ha desistido de operaciones que estaban pactadas y señadas. La única excepción son las máquinas para embolsar cereal, de bajo costo, que han llevado a agotar el stock y producción de dichas máquinas. Ello pone en evidencia que los productores tienen intención de determinadas actitudes frente a la cosecha.
De persistir esta situación de conflicto las empresas tendrán que tomar medidas tendientes a preservar la fuente de producción y para ello ya algunas han comenzado suspendiendo las horas extras u otorgando vacaciones anticipadas. Aquí están en juego las economías del interior y especialmente 30.000 puestos de trabajo en fábricas de maquinarias agrícolas y agropartes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario