Con el auge de las energías alternativas frente al cada vez más caro y escaso petróleo, el aprovechamiento de la potencia de los vientos es una de las fuentes renovables con mayor desarrollo a nivel mundial. Países europeos como Alemania y España llevan la delantera y han logrado obtener de este recurso una buena proporción del suministro de electricidad para distintas regiones de su territorio. La Argentina aún no desarrolló este mecanismo lo suficiente como para abastecer a los hogares, pero cuenta con varios parques eólicos en su haber.
No hay dudas que el petróleo tiende a escasear y a extinguirse, aunque para esto faltarían todavía muchos años. Además, el petróleo produce perjuicios por el efecto invernadero que provoca el calentamiento del planeta. Pero asimismo, hay que pensar que el petróleo es necesario como materia prima para la confección de muchos materiales, inclusive ropa, por lo que no parece lógico quemarlo para producir energía. El petróleo tiene que ser usado para otras cuestiones, porque para producir energía hay alternativas más sanas.
El desarrollo del potencial de la energía eólica es un verdadero desafío para las generaciones futuras. De ella y de otras energías alternativas depende el avance de la evolución de lo logrado hasta hoy. Son opciones trascendentes. Los cambios culturales que ello implica son indudablemente en su conjunto los factores que determinan la velocidad de la asimilación del proceso por parte del ser humano. Se cree que el viento puede suplir la cantidad de energía que se consume en todo el mundo. Extrayendo solo el 20% de la energía del viento en los lugares alrededor del mundo que son considerados muy buenos - en los que el viento sopla a 7 kilómetros por segundo - se puede producir siete veces los requerimientos de energía del mundo y eso haciendo referencia sólo de buenas ubicaciones, sin tener en cuenta otros lugares de menores condiciones de viento y los lugares sobre el mar que tienen mejores condiciones.
Actualmente, la potencia instalada en la Argentina es de 12 MW, es decir el 0.1 % de la instalada en todo el mundo. Esto no guarda relación alguna con el enorme potencial eólico que ofrece nuestro país. Solamente en la Patagonia podemos hablar de decenas y hasta centenas de miles de megavatios de potencial, que lógicamente solo tienen sentido si se cuenta con las líneas de alta tensión adecuadas y un sistema eléctrico de respaldo acorde a la potencia eólica que se instale, además de una tarifa que haga atractiva la inversión en parques de generación eólica.
De acuerdo a los datos del CREE (Centro Regional de Energía Eólica) de la provincia del Chubut el potencial de producción podría estimarse en por lo menos 500.000 MW. Esta cifra de generación por medio del suministro eólico muestra claramente cuales son las posibilidades para un futuro.
En el mundo se producen actualmente 75 mil megavatios de energía a través del aprovechamiento del recurso eólico de los 8 mil millones de toneladas de energía que se consumen. De esos 75 mil megavatios, Alemania está en primer lugar, en segundo España, tercero Estados Unidos, cuarto India y quinto Dinamarca. Argentina tiene una producción muy baja, se ha comprobado que posee potencial para cubrir toda su demanda energética con recursos eólicos.
Con referencia a inversiones, costos de operación y ventajas de la energía eólica, se sostiene que el costo de capital e inversión inicial es similar al de energía térmica, tal vez un poco mayor, pero la energía térmica tiene un costo de producción de dos componentes, uno es el costo de capital, o sea del dinero a aplicar y otro, el del petróleo para hacerlo funcionar. En la energía eólica, el costo de capital, la inversión inicial es un poco mayor quizás, pero los costos operativos son mucho más bajos. No necesita combustible, ni gas ni petróleo, sólo el viento que es gratuito. Argentina tiene la posibilidad de producir energía para cubrir el consumo de todo el país. Aunque debe aclararse que no se puede depender en un 100 por ciento de esta fuente de generación de energía - que no se puede almacenar, al menos por ahora - pero que es un complemento. En 1980, la instalación de una planta eólica era ocho veces más cara que una usina convencional. En cambio ahora, con un costo de inversión de U$S 700 por kilowatt generado, la energía eólica se convirtió en una alternativa competitiva frente a las centrales térmicas con carbón y combustibles líquidos.
La Argentina podría ser el principal centro de generación eólica de Sudamérica. Particularmente nuestra Patagonia cuenta con un recurso excelente, que ya atrae a importantes inversores.Actualmente hay instalados en el país 12 MW de origen eólico y las proyecciones para los próximos 10 años permiten suponer una producción de 7884 GW cifra que representa el 7 % del consumo eléctrico nacional. La reglamentación de la ley Nº 25.019 establece un Régimen de Promoción de la Energía Eólica y Solar, incentiva el sector privado y es de esperar que active a numerosos proyectos que estaban a la espera de sus beneficios. Las empresas nacionales y extranjeras destinarán U$S 450 millones para el desarrollo del sector. Oficialmente se informaba que el 8% de la energía que se consuma en el país provendrá de recursos renovables, como el viento y los biocombustibles.
Para tener una idea de las posibilidades de generación de energía eléctrica gracias al viento en la Patagonia las velocidades medias del mismo son elocuentes: en Comodoro Rivadavia de 60 a 70 km/hora de promedio anual. Precisamente fue en esta localidad donde se instalaron los primeros molinos de viento operados comercialmente por la Sociedad Cooperativa Popular de Comodoro Rivadavia en 1994. En mediciones efectuadas durante 1995, en su primera temporada esta instalación generó 1.937.000 KW, lo que significó todo un récord. Rada Tilly y Pico Truncado son otros puntos de localización de parques eólicos en producción. En la provincia de Río Negro se ha firmado una serie de convenios con la Xunta de Galicia que permitirán desarrollar un Plan Estratégico Eólico Provincial en el cual participan la empresa Elecnor, INVAP e INVAP Ingeniería S.A. con su socio español Ecotecnia y la Cooperativa de Electricidad Bariloche. El primer parque eólico del plan se instalará en Bariloche. Se contempla la instalación de 200 MW en diferentes sitios de Río Negro en el término de 5 años con importante programa previo de medición del recurso e identificación de nuevos sitios de interés, habiéndose seleccionado unos 10 lugares para implantación de parques.
En América Latina, Argentina figura en tercer lugar en cuanto al desarrollo de esta fuente energética renovable. Según la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), la región tiene una capacidad instalada de unos 130 MW, encabezada por Costa Rica (66 MW) y Brasil (29 MW). La provincia de Chubut ha sido pionera en este campo. Allí, a fines de la década de los 90 se instaló lo que en su momento fue el mayor parque eólico de Sudamérica, uno de esos bosques metálicos con enormes turbinas blancas que antes sólo se veían en Europa. Chubut también fue precursora en Argentina al aprobar en 1998 una ley provincial que promueve el desarrollo de la energía eólica por medio de exenciones impositivas, además de remunerar la fabricación local de aerogeneradores. Un año después se sancionó una ley nacional para el fomento de fuentes energéticas renovables. A partir de entonces se lanzó un plan nacional para crear, en la próxima década, más parques de generación eólica en la Patagonia con el fin de alcanzar una producción similar a la europea.
Según el "Plan Estratégico Nacional de Energía Eólica" que tiene en ejecución la administración, para el 2010 las usinas impulsadas por los vientos deberían aportar 300 MW de generación, casi diez veces más que ahora. Para lograr ese objetivo, la Nación y algunas provincias establecieron varios incentivos y desgravaciones fiscales que apuntaban a facilitarles el camino a los inversores privados. Además, por medio de ENARSA —la empresa estatal de energía—se prevé instalar nuevos parques eólicos en ocho provincias.
Ya están en fase experimental varios aerogeneradores en Comodoro Rivadavia que totalizan 60 MW. Y los próximos emprendimientos se localizarían en Santa Cruz, Buenos Aires, Río Negro, La Rioja, Neuquén, San Juan y La Pampa.
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